De paso

El Estado de México, zona de alto riesgo

La problemática del Edomex es alarmante porque colinda con la capital, donde el Gobierno de la Ciudad de México no acepta que haya grupos de la delincuencia organizada; ante el descontrol que se observa en esa zona, no es improbable que estalle una crisis: el Edomex es una zona de riesgo.

El Estado de México se ha vuelto una zona muy insegura. La violencia, en diversas expresiones, se ha incrementado de manera significativa: homicidios dolosos, feminicidios, extorsiones y secuestros. Esa entidad federativa, colindante con la ciudad capital y venero electoral, es la más poblada del país: habitan alrededor de 15.5 millones de personas. El Inegi dio a conocer, en septiembre de 2013, algunos datos recogidos en su Encuesta Nacional de Percepción sobre Seguridad Pública. El Edomex se ubicó en primer lugar de las 32 entidades federativas del país: 90.7 por ciento de sus habitantes se siente inseguro. Ocupa el primer lugar nacional en número de extorsiones, el segundo puesto en homicidios dolosos y el cuarto en casos de secuestros (CNN México.com, 24/III/14).

La semana pasada tuvo lugar un enfrentamiento en el municipio de Tlatlaya (sur del estado), que dejó un saldo de 22 presuntos delincuentes muertos, todos pertenecientes al grupo delincuencial La Familia michoacana (LaJornada, 3/VII/14). Miembros del Ejército mexicano fueron agredidos por ese grupo, que se encontraba en una casa donde había tres mujeres secuestradas y, al repeler la agresión, dejó el saldo mortuorio mencionado. La cifra, para un solo evento, es descomunal. Este dato permite afirmar que en la entidad mexiquense hay un virtual estado de guerra. Indica, además, que el crimen organizado ha echado raíces en esa entidad.

Es sorprendente el arsenal decomisado por los militares: 16 fusiles de asalto (AK-47), seis fusiles AR-15, 13 armas cortas, una granada de fragmentación, 112 cargadores y cartuchos útiles, entre otras cosas. Coincide esta confrontación con la detención de un sujeto apodado El Pony, dirigente de La Familia michoacana. ¿Ante la inseguridad y la presencia del narco en el Edomex será necesario nombrar un comisionado como en Michoacán?

La zona sur de la entidad mexiquense no es la única envuelta por la violencia. El incremento de homicidios en la zona norte del estado, como lo demuestran los acontecimientos en Cuautitlán Izcalli, es otra parte de la evidencia que permite suponer que la inseguridad y la violencia tienden a generalizarse. No se diga la parte oriental (Nezahualcóyotl, Chimalhuacán y Chicoloapan), que ha experimentado el azote de la delincuencia en sus diversas expresiones.

En un momento en que la administración presidencial actual tiene como objetivo impulsar reformas y cambios que le den una fisonomía moderna al país, la inseguridad tiende a generalizarse en una entidad de enorme importancia económica y política. Los esfuerzos que hace el gobierno federal para encauzar los conflictos al interior de las instituciones no parecen estar funcionando bien. Se tiene, en consecuencia, una autoridad débil ante la fortaleza de  la delincuencia. Se requiere un esfuerzo mucho mayor de inteligencia, de profesionalización de los cuerpos policiacos frecuentemente coludidos con los delincuentes, para ofrecer a la ciudadanía resultados más satisfactorios en comparación con los logrados hasta ahora. Puede decirse que es una condición necesaria y suficiente incrementar la percepción de seguridad de la ciudadanía y alejar el temor que impera en el país: éste, el temor, se ha convertido en un ingrediente de la vida cotidiana.

El Edomex, junto con Michoacán, Tamaulipas, Guerrero y Morelos, suele estar, a menudo, en las primeras páginas de los periódicos, no por sus logros socioeconómicos, sino por sus incidentes vinculados con el crimen organizado. En el caso de la entidad mexiquense no se nombró un comisionado federal como en Michoacán. En el caso de la entidad vecina, la Secretaría de Gobernación envió, hace pocos meses, como secretario de Seguridad Pública al encargado de dirigir la División de Investigaciones de la Policía Federal. En Tamaulipas el espacio geográfico se dividió en cuatro regiones cuya responsabilidad recae en los cuerpos de seguridad federales. La seguridad se está federalizando ante la evidente incompetencia de la autoridad estatal.

La problemática del Edomex es alarmante porque colinda con la capital de la República, donde el Gobierno de la Ciudad de México no acepta que haya grupos dedicados a la delincuencia organizada (solo al narcomenudeo). Dada la importancia, en todos los sentidos, de la entidad mexiquense y el descontrol que hoy se observa en esa zona, no es improbable que estalle una crisis que afectaría al país en su conjunto: el Edomex es una zona de riesgo.

jreyna@colmex.mx