Vidas Ejemplares

La cabeza de Fritz Haarmann

Fueron casi 90 años... En un almacén de la Universidad de Goettingen, Alemania, arañó casi el siglo la cabeza conservada en formol de uno de los grandes asesinos germanos: Fritz Haarmann.

Finalmente, el pasado sábado 24 de enero el periódico Goettinger Tageblatt dio a conocer que el departamento médico de la universidad anunció que los restos del señor Fritz Haarmann, es decir, la cabeza, fueron incinerados en 2014, pero no precisó la fecha.

La extremidad fue preservada después de que el notorio criminal muriera guillotinado en 1925 tras ser encontrado culpable del asesinato de 12 jóvenes entre 1918 y 1924. Se conservó para fines de investigación médica, aunque nunca se dieron a conocer cuáles fueron las conclusiones de la investigación, si es que en realidad las hubo.

Y si algo hubo que investigar de la personalidad del señor Haarmann, quizá debió ser la propensión del hombre a vivir en un ambiente policiaco.

En 1898 fue arrestado por abusar sexualmente de algunos menores. Tras ser enviado a una institución para enfermos mentales, el individuo escapó y huyó a Suiza, donde permaneció por dos años. Al regresar a Alemania, Haarmann vivió gracias a pequeños robos y estafas, al tiempo que fungía como informante (soplón) de la policía.

En 1914, la labor de informante de Haarmann no evitó que fuera encarcelado prácticamente al comienzo de la Primera Guerra Mundial. Al salir, el individuo encontró que si bien la guerra había terminado, Alemania se debatía en la pobreza y el hambre.

Por unas cuantas monedas, Haarmann podía contratar los servicios de jóvenes que se prostituían a causa del hambre. Lo que levantó sospechas fue que los vecinos veían entrar jóvenes al departamento del individuo, pero no los veían salir.

La mayoría de las víctimas murió mientras era sodomizada. Todos los jóvenes fueron desmembrados antes de que el asesino se deshiciera de los restos, normalmente en el río Leine.

Después de que unos niños encontraron unos huesos humanos en las orillas del río Leine, las autoridades conjuntaron los restos de 22 personas. Durante sus pesquisas, los agentes se enteraron de las escandalosas fiestas que organizaba Haarmann y su novio Hans Grans con prostitutos que eran enganchados en los distritos rojos.

Se especula que entre 1918 y 1924 Haarmann asesinó a unas 27 personas, aunque él insistió en que fueron 24. Para muchos estudiosos del fenómeno criminal las cifras anteriores son conservadoras, ya que El Carnicero de Hannover, como lo medios bautizaron al homicida, abasteció de embutidos (carne humana) los mercados de su localidad, además de que fue uno de los precursores de la venta de ropa "de segunda", prendas de sus víctimas que, junto con su socio y amante, Hans Grans, las vendía en los mercados de pulgas.

La noche del 22 de junio de 1924, Fritz, que era vigilado por la policía, fue arrestado cuando enganchó a un joven al que propuso relaciones sexuales. La policía ingresó al apartamento de Haarmann, que estaba completamente ensangrentado. Las pertenencias y ropa de varias personas desaparecidas sirvieron de evidencia para que el hombre fuera puesto bajo custodia.

El juicio contra Haarmann comenzó el 4 de diciembre de 1924. Fue acusado de la desaparición de 27 jóvenes en un periodo de seis años. Durante el juicio, Haarmann fue llamado "vampiro" y "hombre lobo". El término asesino en serie no se acuñaba aún.

Fritz Haarmann fue ejecutado en la guillotina el 25 de abril de 1925. Su cabeza fue conservada para estudios clínicos y permaneció en un frasco casi 90 años. Hans Grans fue condenado a muerte y después exculpado gracias a una carta de Haarmann en la que lo desvinculó de los asesinatos.

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