Vidas Ejemplares

Asesinato serial y magia negra

A finales de julio, el periódico inglés Mirror dio a conocer que los amantes Ian Brady y Myra Hindley practicaron rituales de magia negra en al menos tres de las cinco víctimas que asesinaron entre julio de 1963 y octubre de 1968.

De acuerdo con la especialista Erica Gregory, “la pareja llevó a los menores a los páramos de Saddleworth [en Gran Mánchester, Inglaterra] para realizar rituales sádicos. Hemos hallado evidencias de esos rituales: cuerdas anudadas, huesos de liebres y ovejas, y huellas de grandes fogatas alrededor de algunos robles”.

Los asesinatos de los páramos se refiere a los crímenes que perpetraron Brady y Hindley, en los que perdieron la vida al menos cinco menores (oficialmente) de entre 10 y 17 años.

Con el paso de los años, las investigaciones han arrojado que la cifra de homicidios cometidos por la pareja es de al menos 17 personas. Solo cuatro de los cuerpos de los niños fueron enterrados en los páramos y tres de ellos fueron recobrados por la policía. Los restos del niño Keith Benneth no han sido hallados.

Debido a que los homicidios ocurrieron cada cuatro meses, Gregory explica que la calendarización es muy importante en los rituales de magia negra. El hallazgo y confiscación por parte de la policía de libros de brujería en la casa de la abuela de Hindley, donde pernoctaba la pareja, refuerza la teoría de los homicidios ritualistas, abunda la investigadora.

Brady y Hindley fueron condenados a cadena perpetua en mayo de 1966 por los asesinatos de Lesley Ann Downey, de 10 años; John Kilbride, de 12, y Edward Evans, de 17.

Las autoridades cumplieron su palabra y la pareja jamás alcanzó su libertad pese a que cada año la solicitaban. Ambos murieron en el encierro: Hindley en 2002, a los 60 años, y Brady a principios de este 2017, a los 79 años.

La magia negra ha estado presente en una gran cantidad de asesinatos en serie, aunque pocas veces con tanta claridad como en el caso del matrimonio conformado por Frederick y Rose West, que en sociedad y durante casi 20 años mataron a al menos 12 mujeres jóvenes, entre ellas a Charmaine, hija de Frederick, y Heather, hija de ambos.

Los hechos ocurrieron en una propiedad construida por Frederick en el número 25 de la calle Cromwell, en Gloucester, Escocia, Reino Unido, un inmueble ubicado al lado de una iglesia abandonada.

Las víctimas fueron torturadas y abusadas sexualmente. A las jóvenes que resultaron embarazadas, Frederick les extrajo los fetos. De acuerdo con el libro Sexual Anomalies and Perversions, de Magnus Hirschfeld, “la creencia en los poderes mágicos de la inocencia de los niños, incluso en los no nacidos, ha conducido a espeluznantes actos, particularmente en tiempos remotos”.

Tras el arresto de los West en febrero de 1994, la policía revisó minuciosamente la Casa de los Horrores que habitó el matrimonio. En la unión de las paredes de algunas habitaciones, los investigadores hallaron huesos de dedos que habían sido amputados de las manos de las víctimas.

De acuerdo con especialistas en ocultismo, el propósito era crear una encrucijada, lugar donde las brujas conjuraban al diablo.

El suicidio por ahorcamiento de Frederick West, ocurrido el 1 de enero de 1995, es significativo. El primer día de año nuevo es una fecha en que los hechiceros creen que la transmisión del alma puede ser asegurada.

El antropólogo escocés J.G. Frazer escribe lo siguiente en su libro Psyche Task: “Los espíritus de los hombres que han sufrido una muerte violenta a causa del ahogamiento, la horca o métodos similares se cree que se convierten en demonios que vagan para infligir daños de diferentes maneras entre la humanidad”.

operamundi@gmail.com

www.twitter.com/compalobo