Vidas Ejemplares

Tiraba restos humanos en el camión de la basura

Se dice que una persona es carismática cuando posee una cualidad o don natural para atraer a los demás por su presencia, palabra o personalidad. Ted Bundy, el camaleónico asesino de mujeres resultó muy atractivo para los medios por su buen parecido físico, sus estudios y por asesinar estudiantes universitarias, de alto coeficiente mental, bonitas y de cabello oscuro y largo.

John Wayne Gacy Jr., fue un festín de los noticieros y de la prensa sensacionalista cuando se supo que gustaba vestirse de payaso y ofrecer funciones gratuitas a orfelinatos (nunca mató vestido de bufo, que quede claro), no tanto porque hubiera asesinado a más de 30 individuos del sexo masculino, la mayor parte de ellos adolescentes.

Mientras asesinaba en la ciudad estadunidense Los Ángeles, Richard Ramírez (de ascendencia mexicana) solo era un vago y el adicto más buscado por la policía. Fue en la corte cuando el hombre se convirtió en el espectáculo de prime time, por lanzar expresiones como: "Nos vemos en Disneylandia", "hail Satán" o por tatuarse un pentagrama en la palma de una de sus manos.

Robert Berdella, pese a ser un asesino de calado profundo, inexplicablemente carece del carisma de los criminales mencionados en los párrafos anteriores. Ni el mote de El Carnicero de Kansas le sirvió en su época de gloria para que sus homicidios llamaran la atención del público.

El 2 de abril de 1988, un hombre desnudo que portaba un collar de perro se arrojó desde la ventana de un departamento en un segundo piso en el vecindario Hyde Park, de la ciudad de Kansas. Arrastrándose, llegó hasta el porche de una casa, donde se ocultó. El dueño del inmueble se asomó, vio el estado del individuo y llamó al 911.

Con esa llamada y el arribo de la policía a una casa blanca en la calle Charlotte terminaban cuatro años (1984-1988) de actividad frenética del señor Robert Berdella, un cliente asiduo de bares gay, donde ligaba a jóvenes que después invitaba a su casa, los torturaba y finalmente mataba.

Cuando los agentes ingresaron al domicilio de Berdella encontraron una cámara de horrores, con instrumentos de tortura y más de 200 fotografías tomadas con cámaras Polaroid en las que aparecían varios jóvenes. Después se supo que eran prostitutos.

Aunque solo se le comprobaron siete asesinatos, la bitácora personal del criminal registraba decenas de apodos y dígitos que la policía especuló podrían significar un mayor número de homicidios.

Los investigadores también hallaron una extensa colección de libros de ocultismo y brujería, y un cráneo en un armario debajo de la escalera. Además del archivo de reseñas de restaurantes escritas por Berdella para el periódico Kansas City Star.

Berdella también poseía un gabinete de curiosidades, el Bizarre Bazaar, que semanalmente desplegaba en un mercado de pulgas de Westport.

El caso de Robert Berdella inspiró varias películas y libros, aunque también fue motivo de bromas de mal gusto que disgustaron al asesino. Por ejemplo, una estación de radio montó una letra llamada "They Call Me Bob Berdella" sobre la canción de Donovan "Mellow Yellow".

La estación ofreció algunos premios a los escuchas que llegaran a las instalaciones de la difusora portando collares de perro.

Inicialmente, Berdella fue acusado de sodomía y asalto en primer grado, debido a que las autoridades encontraron solo pedacería de huesos humanos, pero ni un solo cuerpo.

Berdella descifró el enigma de los cuerpos. Señaló que, una vez que se aburría de sus amantes, los asesinaba. Posteriormente los mutilaba con una sierra, acomodaba los trozos en bolsas negras de plástico y esperaba el camión de basura del lunes. Así de simple.

operamundi@gmail.com
www.twitter.com/compalobo