Vidas Ejemplares

Dennis Nilsen, un psicópata creativo

En febrero de 1983, la administración de un edificio en el número 23 de la calle Cranley Gardens, en el barrio Muswell Hill, Londres, solicitó los servicios del plomero Michael Cattran para revisar una cañería tapada.

El señor Cattran siguió la ruta del desperfecto, que lo llevó hasta una alcantarilla de la calle. Una masa viscosa y nauseabunda obstruía el desagüé. El trabajador sospechó que se trataba de carne humana y así se los hizo saber a sus jefes.

En esa época seguramente había montones de carne humana obstruyendo las cañerías de Londres, de otra manera no se explica que la policía acudiera hasta el día siguiente a confirmar el reporte. ¡Sorpresa! La materia referida había desaparecido, aunque unos pequeños trozos fueron rescatados por las autoridades.

Los agentes recorrieron la ruta de regreso hasta llegar al departamento del que provenían los restos. Aquella mañana de febrero, la carrera homicida de Dennis Nilsen llegó a su fin

En el trámite de los 11 interrogatorios que le hicieron al sospechoso, un agente hizo una pregunta conservadora: “¿Cuántos muertos fueron, uno o dos?” Nilsen fue enfático: “Quince o 16, desde 1978”.

El pasado 23 de septiembre, en conferencia de prensa, las autoridades británicas dieron a conocer una carta escrita por Dennis Nilsen después de su arresto en 1983, la cual posteriormente fue subastada con una puja inicial de mil libras.

Tras leer el contenido de la epístola, el experto en caligrafía Philip Best ha señalado que se trata de un “documento que ofrece una mirada fascinante al interior de uno de los criminales británicos más intrigantes de los últimos 50 años”.

Con su puño y letra, Nilsen escribe que después de su arresto lo primero que intentó comprender y explicarse fue cómo se convirtió de la noche a la mañana en uno de los asesinos seriales prominentes de Gran Bretaña.

Nilsen no requería hacer un examen tan profundo de su conciencia. Asesinó a 15 hombres, la mayoría en situación de calle, en un rango de edad de 14 a 30 años.

Después de invitarles unos tragos, de conversar, de tener sexo y de ofrecerles albergue, en cuanto alguno de los invitados amagaba con marcharse, el huésped los drogaba. En la inconsciencia, la víctima era estrangulada. Los vagabundos eran desmembrados y sus partes conservadas.

Las vísceras fueron las que taparon la cañería y eso que en el departamento de Cranley Gardens Nilsen sólo cometió tres asesinatos. El resto, en otros domicilios.

Para el especialista Best, la carta escrita por el asesino no tiene desperdicio, pues con una “frialdad forense” hace una descripción mesurada y detallada de sus atrocidades.

De acuerdo con Best, “la aproximación que [Nilsen] hizo en un intento por comprender con un grado de autoexamen no es común entre los criminales de su especie”.

Con frialdad, Nilsen narra que intentó revivir a algunas de sus víctimas, pero sin éxito. Sin embargo, señala: “En momentos de aguda presión y bajo el desencadenamiento de la influencia de los espíritus, por ejemplo el alcohol, las fuerzas mentales usualmente en letargo son liberadas para convertirse en las acciones de un psicópata”.

En su misiva, titulada “Notas de Condición Mental”, Nilsen muestra algunos rasgos de la egolatría común en muchos asesinos seriales: “Siento que desde mi adolescencia fui un psicópata creativo. El que haya cometido 15 homicidios e intentado ocho más me da la autoridad para hacer esta declaración.

Con 68 años a cuestas, Dennis Nilsen cumple su sentencia en las instalaciones Full Sutton. Es posible que no vuelva a ver la calle, porque cuando el sistema judicial británico castiga con prisión de por vida, es eso, una tajante cadena perpetua.

 

operamundi@gmail.com

www.twitter.com/compalobo