Vidas Ejemplares

¿Asesino serial en Mánchester o cadena de suicidios?

Mánchester es una ciudad y un municipio metropolitano perteneciente al condado de Gran Mánchester, en Inglaterra. El territorio no ha sido ajeno al fenómeno del asesinato serial. Solo recuérdese que entre 1963 y 1965, Ian Brady y su amante Myra Hindley mataron a al menos cinco menores de edad, los cuales fueron enterrados de forma clandestina en la pradera de Saddleworth, en el condado de Lancashire, colindante con Gran Mánchester.

En los seis años recientes, las autoridades de Mánchester han rescatado más de 80 cuerpos de los ríos y canales de esa ciudad. Pese a la cifra tan elevada, la policía niega la acción de un asesino serial.

No así las familias de los muertos, algunos académicos y escritores, quienes sí consideran la posibilidad de que un homicida reiterativo esté atacando a la comunidad gay de la entidad.

El caso salió a la luz pública cuando un ciudadano, amparado en la figura de la Libertad de Información, descubrió en los registros policiacos que 61 cuerpos habían sido rescatados de diversas afluentes de Mánchester entre febrero de 2008 y enero de 2015.

El profesor de psicología de la Universidad de la Ciudad de Birmingham, Craig Jackson, explicó que, de acuerdo con la información y las estadísticas, "es improbable que un número tan alto de casos sean solo accidentes o suicidios, pues los canales no son precisamente lugares populares para suicidarse, sobre todo para los hombres". Más bien, señaló, "hay evidencias de un juego sucio".

El estudio que el académico realiza surgió después de que muchas personas, "genuinamente alarmadas", lo contactaron para proporcionarle detalles de algunas de las muertes.

Lo que ha llamado la atención del profesor Craig es que varios de los ahogados estuvieron desaparecidos antes de ser encontrados en las afluentes.

Por ejemplo, Michael Turner, de 43 años, fue rescatado del río Irk el 28 de julio de 2012. Fue visto con vida ocho días antes. Chris Brahney, de 22 años, fue hallado muerto en un canal de Mánchester también en julio de 2012, aunque fue visto vivo por última vez un mes antes.

En el caso de David Plunkett, de 21 años, su cuerpo fue rescatado de un canal en abril de 2013. La noche que desapareció hablaba con su madre por teléfono celular. La señora acudió a la policía después de que escuchó a su hijo gritar al otro lado del móvil.

Y como si se tratara de una leyenda urbana, la comunidad de Mánchester está plenamente segura de que un asesino serial deambula por ríos y canales de la ciudad en busca de la oportunidad de cobrar una nueva víctima.

De hecho, el supuesto homicida ya tiene nombre: The Punisher (El Castigador). Lo anterior debido a que un académico especializado en psicopatía —que prefirió guardar cierto anonimato y pidió que lo llamaran simplemente Mr. Sheridan— añade que, como el notorio asesino serial londinense de los años 80, Dennis Nilsen, el asesino de las afluentes elige homosexuales para castigar su propia homosexualidad, no solo la de sus víctimas.

La policía de Mánchester —por ejemplo el detective en jefe Peter Marsh— mantiene la versión de que pese a lo numeroso de las muertes, éstas son consecuencia del abuso en el consumo del alcohol o suicidios. "El trago y el agua no se llevan", indicó.

Pese a estar ya retirado, el ex detective Tom Blockley examinó tres casos y abunda que no se trató de homicidios, pues "si un asesino serial decide causar la muerte arrojando a las personas al agua, ¿cómo garantiza que esa persona morirá ahogada?

"Alguna de esas personas —añade Blockley—
sobreviviría, saldría de la afluente y denunciaría al sospechoso. Además, los cuerpos que han sido recatados de ríos y canales no muestran alguna —aunque sea mínima— huella de agresión".

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