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Feliz día del peatón

La palabra peatón la escuchamos o leemos cada vez más en las redes sociales o en los medios de comunicación. Y es que el peatón juega el papel más importante en la ciudad y en casi todas las ciudades mexicanas es el papel que menos aparece en la película. Esa película donde el transeúnte es el director, productor, protagonista, antagonista y hasta utilero, es el que le da vida a la ciudad que habita, el que se mueve, evoluciona y provoca que evolucione su entorno, es el provocador de cualquier actividad social, el que conduce el coche, la bici, la silla de ruedas,  el camión de cualquier ruta, el que limpia las banquetas, pinta los muros, los construye, enciende las luces, moja las plantas y los jardines, maneja el dinero, lo trabaja y lo intercambia. Es lo que genera que la palabra ciudad tenga un significado. Hace algunos días, para ser exacto el domingo pasado, se celebró el día internacional del peatón. Fecha que se institucionalizó por la supuesta muerte del primer peatón atropellado en Inglaterra el 17 de Agosto de 1897. En muchas ciudades mexicanas el peatón festeja su día caminando sobre banquetas viejas, destruidas, obstruidas por el coche, anda sobre las calles y cruceros más peligrosos, diseñados y construidos por sus “aliados” para sus peores enemigos (coches y motocicletas), espera el camión en una parada que todo el día le pega el sol, escondiéndose atrás de un poste que produce la más mínima sombra y hace imposible sentarse en la banca porque ésta se ha convertido en un comal. Se sube a un viejo camión a medio andar, que hace mal su parada invadiendo otro carril y cada vez que acelera deja esa estela que va acabando poco a poco con la capa de ozono. Al peatón, no le queda más que pasear en los espacios públicos con los que cuenta su ciudad. Muchos de estos lugares se encuentran descuidados y sucios, alojan un mobiliario urbano de pésima calidad, sus andadores se encuentran desnivelados, causando que el paso sea difícil para un carriola o una silla de ruedas, estas plazas o parques promueven la piratería y la comida chatarra.El caminante cuando se convierte en ciclista, pedalea su bici entre una estampida de coches a toda velocidad, en un estado alerta debe estar preparado para cualquier parada continua, cafres, carros chocolate, baches, calles inundadas, repartidores de comida rápida y taxistas chiflados… viaja atemorizado en medio de la selva asfáltica. Este mismo personaje al tomar el volante y pisar el acelerador de cualquier transporte motorizado se transforma y olvida que tiene dos piernas y camina, que es un peatón. En su recorrido no importa nadie más que él y su destino final, excede los límites de velocidad, no respeta las señales de tránsito y se frena en el centro de un cruce peatonal. No pasó por ninguna prueba estricta para tramitar su licencia, si es que la tiene.  Muchas personas dicen y comentan que todos los días debe celebrarse el día de la madre, del padre, del trabajo, del maestro y otros días que se institucionalizan con el fin de sensibilizarnos y concientizarnos para mejorar como sociedad. También debe recordarse que todos los días tiene que celebrarse el día del peatón. Hacen mucha falta acciones concretas para mejorar la infraestructura del peatón y sus derechos. Como sociedad y como peatones tenemos que seguir alzando la voz para que se tomen en cuenta nuestras necesidades. Ningún gobierno hoy en día puede seguirse haciendo de la vista gorda. La ciudadanía ya se está cansando de que nada más la tomen en cuenta para ciertas cosas. Por último pregunto ¿Qué ciudad queremos caminar? 


@josegonzalezf / FB Moreleando, de vuelta al centro/@MoreleandoTRC