Carta de Esmógico City

El cronista declara su actitud ante el 5 de junio de 2016

De entre el montón enredijado de datos que cada ciudadano quizá debería poner en su memoria como en un comal contra el frío del olvido (¡vaya pésima "greguería" que salió!), el Cofipe se le apareció de pronto al cronista, quien se apresuró a consultar la enorme y flotante Wikipedia y encontró que tal sigla, ¿o sigloide?, significa Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales, en el cual se indica cuáles derechos y deberes deben gozar y cumplir el ciudadanaje y los partidos con el fin de, a su vez, cumplir con el Instituto Nacional Electoral, que es un organismo público autónomo encargado de organizar las elecciones federales y las locales (¡uf, qué parrafada!; perdón lector, si acaso llegaste hasta aquí).

Pues bien, resulta que, entre los deberes a cumplir por el esmogicano participante en los comicios del próximo domingo 5 de junio, está el de no ir bebido (salvo de leche o café o agua o refresco, etcétera) y ni siquiera en posibilidad de beber algo alcohólico, es decir sin poder acudir a la botellita ad hoc guardada en un bolsillo trasero del pantalón. Eso ordena la popularmente apodada Ley Seca... que tan impopular suele ser.).

Pero el cronista sospecha que existe un no desdeñable número de ciudadanos (o autoconsiderados tales) que, además de no resignarse a acatar la prohibición de bebidas alcohólicas durante 24 horas, quizá también lleven, en otro bolsillo trasero, la pistola con la que celebrarán o impugnarán el resultado inmediato de esas elecciones, como si las balas fuesen inofensiva cohetería o el mero ruido sustituidor de palabrotas motivadas por el disgusto.

Así que, si bien el cronista, por una condición particular (de la que sería largo dar el pormenor), no tiene ni derecho ni obligación de votar, irá, sin embargo, y a su riesgo, a observar cómo transcurre el asunto en algún lugar de esa jornada democrática, pues de cualquier modo le incumbe lo que sucede al país al que mucho quiere... aunque no poco le disguste cómo va.