Carta de Esmógico City

¡Yoko Ono premia a nuestra ciudad!

Enterado de que Esmógico City ha sido nombrada Capital Inter-nacional de la No Violencia del año 2013 por el Non-Violence Project, una noble institución al parecer presidida por la señora Yoko Ono, honorable viuda de John Lennon, he aquí que el cronista se rascó la cabeza (en la cual inexorablemente avanza una violenta calvicie) y se preguntó si el asunto no sería una retardada broma del día de los Santos Inocentes. Pero no, la noticia venía impresa en periódicos, legible en Internet y audible desde los seductores labios de una locutriz de la tele, de modo que al parecer es para créersela… por lo menos mientras esa aguadora de fiestas, la Realidad, no caiga en la violencia de demostrar lo contrario.

La distinción de, repitamos, Capital Internacional de la No Violencia, se le ha dado a esta urbe, dice un informador, “en reconocimiento al clima de convivencia y armonía promovidos por el Gobierno del Distrito Federal mediante sus programas sociales y la recuperación del espacio público que fortalece los lazos comunitarios”.

Así que sigue informándote, oh cronista frecuentador del vicio de la incredulidad: tu ciudad no es tan inviable y tan invivible como pretende tu alucinación de que en ella todavía eres atracable, secuestrable, quizá asesinable, pero no eres demasiado violentado, pues el espacio público está recuperándose aun si todavía y de cuando en cuando algunos ciudadanos más o menos rijosos secuestran calles, avenidas y plazas públicas y motivan el despido de los infortunados a los que nadie les manda trabajar cerca y alrededor de los lugares convivenciales ocupados por los no demasiado violentos “fortalecedores de lazos comunitarios”. 

Quizá lo que sucede, alucinado cronista, es que el violento eres tú, precisamente por alucinado, y porque frecuentemente emites líneas de humor negro (la cual acaso es una forma de violencia digamos espiritual), sin advertir que vives en una ciudad más disneylándica que la tal Disneylandia.

Desalucínate, temperamentalmente violento cronista, y no emitas tu iracunda  por tanto violenta prosa que de algún modo “desfortalece lazos comunitarios”.