Carta de Esmógico City

Muerte de 'Bantú': un caso de Derechos Humanos

Bantú, un gorila habitante del Zoológico de Chapultepec, ha muerto a causa de una torpe inyección anestesiante aplicada para llevarlo a otro lugar a cumplir deberes progenitivos. El pobrecito quizá tenía, en lo moral y lo sentimental, rasgos de humanidad… no al menos los tenía más altos que algunos personajes que hacen intransitable a la ciudad capital del país, pues la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, presidida por doña Perla Gómez Gallardo, está interviniendo en la averiguación del triste caso.

La palabra bantú, así, sin mayúscula inicial, es relativa a unos seres humanos que habitan en el centro y el sur de África, pero quizá derivó hacia el nombre propio del susodicho gorila que, teniendo posibles rasgos y carácter de casi humanidad, merecía por lo tanto la atención de la CDHDF. Y el cronista (que aplaude la intervención de esa perla humana, doña Perla Gómez Gallardo precisamente) se pregunta si en adelante tal atención dehachedefiana a un animal (que, perdón, eso era esencialmente Bantú) se extenderá a otros, por ejemplo: a los gatos y los perros, particularmente los callejeros, que sufren hambres y enfermedades y además maltratos de algunos usurpadores de la condición humana.

¿Es el “caso Bantú” un episodio propio para Derechos Humanos? El cronista comparte las palabras de doña Perla, quien dijo, más o menos y con inevitable tono oficial pero noble y justo, que se trataba de la presunta violación al derecho de la gente a un medio ambiente sano, y el ultraje era causado por la omisión en la protección y conservación de una especie en peligro de extinguirse.

El cronista, que lloró cuando hubo que inyectar la compasiva muerte a su gata Polvorilla (de veinte años) para evitarle atroces sufrimientos de la senectud, se conduele ahora de la inmerecida muerte de un gorila bastante joven (de ocho años) y quizá guapo. (Pero —aclara el cronista para evitar torpes interpretaciones— sabrán más de la posible guapura viril de Bantú aquellas damas y damitas de su misma condición zoológica.)