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¿Estado fallido en México? ¡Imposible!

De los 207 municipios que se encuentran en la condición de Estado fallido en México, 82 corresponden a la entidad de Michoacán y de hecho toda esta entidad federativa se encuentra en similar situación. Hay autoridades formales y ciertamente sólo en un caso (el de Buenavista Tomatlán), el presidente municipal no despacha en su municipio. Pero quienes tienen un poder efectivo y paralelo al público son los grupos criminales.

No fuimos los primeros en decirlo, por supuesto.Así lo denunció el obispo de Apatzingán monseñor Miguel Patiño Velázquez en octubre y antes así lo manifestaron los ciudadanos de Michoacán, conforme a la encuesta de BGC-Excélsior, publicada el 29 de julio, según la cual el 70 por ciento de los entrevistados consideraba que los criminales eran los que en realidad mandaban en el territorio.

Pero por supuesto no se trata de problema de percepción, sino de reconocer indicadores objetivos, como son –básicamente- que el Estado ha perdido los monopolios de la violencia y del cobro de exacciones, pues los grupos criminales matan a su antojo y cobran "derecho de piso" a miles y miles de michoacanos.

Ya iremos haciendo comentarios sobre el resto del listado de municipios en condición de Estado fallido. Pero ahora cabe referir otros hechos que muestran como día a día se deterioran el estado de derecho y la gobernabilidad del país ante la violencia impune de diversos grupos, aunque en rigor no siempre se trate de criminales.

El primero hecho es la explosión de un ducto de Petróleos Mexicanos (PEMEX) en Acolman, México, debido a las tomas clandestinas para robar combustible. Desde hace siete años en que este problema se intensificó, tanto ante el robo mismo como ante las explosiones provocadas por el latrocinio, el Estado mexicano ha sido absolutamente incapaz de revertirlo o siquiera frenarlo.

El segundo hecho es que la violencia haya convertido casi en pueblos fantasma a los municipios de Cerralvo, Agualeguas, Parás, Doctor González, General Treviño, en Nuevo León, los cuales ni siquiera figuran en el listado de 207.

Otro hecho es el que el censo escolar, realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), haya sido impedido por maestros y directivos en al menos siete entidades federativas. Si el Estado no es capaz ni de gobernar sus escuelas ¿en dónde sí podrá?