Tiro libre

Violencia contra inocentes, no cede

Llegó el Presidente Enrique Peña a su segundo informe con una reducción del 27 por ciento en la incidencia de homicidios (en tasa por 100 mil habitantes), si se compara enero-julio de 2012 con enero-julio de 2014.

Se trata de una baja importante, sin duda, con la cual el Presidente Peña -antes de cumplir los dos años de gobierno- ya habría cumplido más de la mitad de su meta de reducir los asesinatos en un 50 por ciento.

Respecto a secuestro y extorsión, el Presidente Peña se comprometió igualmente a reducciones del 50% cuando era candidato presidencial. Si se compara enero-julio de 2012 con enero-julio de 2014, los secuestros (en cifras absolutas) han aumentado 16% y las extorsiones han bajado casi 6 por ciento.

Pero las cifras reales de estos dos delitos son peores que las citadas y que en realidad se refieren a averiguaciones previas iniciadas por las procuradurías de las entidades federativas. Respecto a secuestro no se consideran los casos conocidos por la Procuraduría General de la República, ni los que corresponden a víctimas rescatadas por el Ejército y la Marina. Cuando sí se consideran todas estas fuentes oficiales, nuestro cálculo es de 3,351 secuestros en 2012 frente a unos 4,300 con los que estimamos cerrará 2014. Esto es, los secuestros al finalizar 2014 serán 28 por ciento más que en 2012.

El secuestro está creciendo aceleradamente en varios estados y de manera más alarmante en Tamaulipas. En ese estado las víctimas de secuestro pasaron de 26 en enero a 121 en julio de 2014, esto es, un incremento de 365 por ciento.

Respecto a extorsión las cifras oficiales no consideran sino una parte insignificante del problema. Supuestamente a julio de 2014 iban 3,859 averiguaciones previas en todo el país, cuando que en realidad esta cifra apenas sería la de uno de los municipios de Tamaulipas. Y este delito va al alza, como se puede constatar al consultar redes sociales y prensa.

La ola de violencia iniciada en el país en 2008 fue sobre todo una escalada homicida de unos delincuentes contra otros. La reducción de los homicidios significa que menos delincuentes están siendo asesinados. Pero en contraste con esta baja, los delitos que primordialmente se dirigen contra personas inocentes -como son el secuestro y la extorsión- van al alza.