Tiro libre

Venezuela: ¿preparando el baño de sangre?

Hugo Chávez y sus secuaces propalaron que una de las características distintivas del "socialismo del siglo XXI" es que no se daría mediante un baño de sangre.

Los "bolivarianos" no lo dijeron, pero el mundo lo sabe: en el siglo XX el comunismo fue responsable de la muerte de al menos 120 millones de seres humanos. Cuba fue el país comunista en donde el asesinato en masa fue, comparativamente, el menor y aun así está documentado el asesinato de 10 mil personas a manos del régimen castrista. Si eso hubiera ocurrido en México, y considerando las diferencias de población de los dos países, es como si el gobierno mexicano hubiese asesinado a 100 mil ciudadanos.

La renuncia de los chavistas al genocidio no fue de principios, sino dictada por el cálculo político. No había una Unión Soviética que los apoyara y, si hubieran empezado con el baño de sangre apenas tomaron el poder, difícilmente la izquierda, y la chavista en particular, habría cosechado los triunfos electorales que cosechó en gran parte de América Latina.

Pero los chavistas siguen siendo tan totalitarios como siempre y, por ende, tan inclinados a la violencia como antaño. Su sueño sigue siguiendo convertir al continente entero en una Cuba, es decir, en una colosal prisión.

El gobierno de Nicolás Maduro parece cada vez más inclinado a terminar por cancelar las libertades que aún no ha destruido en Venezuela y a derramar sangre.

En respuesta a una marcha estudiantil, las hordas chavistas realizaron una contra-marcha con el resultado de 3 muertos. Nuevas manifestaciones pacíficas han sido reprimidas a balazos por la policía. El vocero del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, Rupert Colville, ha demandado una investigación de la represión gubernamental.

Maduro y los chavistas –quienes temen especialmente a los estudiantes que por años han resistido- están cada vez más inquietos ante la posibilidad de perder el poder, dado el creciente descontento de los venezolanos por la inseguridad, la carestía, el desempleo y la escasez.

Hay que impedir que Venezuela termine por caer en el totalitarismo, inicie el baño de sangre y que esto ocurra con el silencio cómplice de los gobiernos del resto de América Latina.