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Tamaulipas: la “depuración” no basta

Entre los cambios anunciados por el gobierno federal en su intervención en Tamaulipas, destaca la decisión de asumir directamente las funciones de la policía local. Se entiende que la medida es temporal, en tanto la policía local es depurada y reconstruida.

Como parte de esta decisión, y para mostrar que hay un interés por actuar con sentido de urgencia, la mayoría de los agentes de la policía preventiva de Tamaulipas ya empezaron a ser sometidos a un proceso de evaluación. Después de esto, con los agentes que queden, se pasará a la etapa de capacitación.

La intención depuradora es buena, pero las medidas son insuficientes. Para contar con una policía local íntegra y eficaz hay que entender que la actual presenta un grado tan extremo de corrupción que no es posible regenerarla, que hay que crear otra, partiendo de cero.

La forma más extrema de corrupción es la captura de las instituciones públicas. Y éstas en Tamaulipas están en manos de los grupos criminales desde hace años. No es que haya policías malos, es que no hay buenos. Y no puede haberlos en instituciones capturadas, donde la corrupción es sistémica e involucra a todos sus integrantes, sin escapatoria posible. La única manera de no ser partícipe de esa corrupción es renunciando o siendo asesinado.

Lo menos que hacen los policías de Tamaulipas es ser meros espectadores de las tropelías de los criminales y estar a sueldo de éstos. Pero lo cotidiano es que los agentes les sirvan como "halcones" y sicarios.

Y lo mismo pasa con la policía ministerial, el ministerio público, la administración y custodia de las prisiones y los agentes de tránsito.

El gobierno federal debe comprender esta realidad y asumir las consecuencias, para que su intervención, al fin, sea eficaz y pueda rescatar a Tamaulipas de las garras de los grupos criminales.

No sólo la policía local, todas las instituciones de seguridad pública local deben tenerse por completamente perdidas y ser temporalmente sustituidas, en lo que se crean nuevas.

Y en el caso de la policía preventiva local, la sustitución puede y debe darse con la Gendarmería Nacional, la cual -se anunció- estaría operativa en el presente mes. Sus 5 mil primeros integrantes deben ser enviados a Tamaulipas.