Tiro libre

Sensatez entre bandos de locos

Entre 2009 y 2014 un total de 7 mil 322 personas víctimas de secuestro fueron rescatadas por elementos del Ejército, de la Policía Federal y de la Secretaría de Marina de México.

Con estos rescates muchas vidas se salvaron y muchos sufrimientos se acortaron. Además fueron detenidos cientos de delincuentes que de otra manera hubieran continuado secuestrando, torturando, violando, asesinando y extorsionando.

Pero todo se lo olvidan quienes linchan políticamente a las fuerzas armadas y a la Policía Federal. Los linchadores pretenden hacer creer que los abusos, algunos de ellos muy graves, que han cometido integrantes de las fuerzas del orden son obra de las instituciones en su totalidad.

Los linchadores de la izquierda radical quisieran ver desmanteladas las instituciones y a sus mandos tras las rejas. Y pudiera pensarse que ellos estarían contentos con que, simplemente, no existiera Ejército. Pero no es así, lo que quisieran es un Ejército al servicio de su proyecto totalitario, similar al "bolivariano" de Venezuela o uno que fuera "popular revolucionario" o "insurgente".

Pero los linchadores no tienen el monopolio de la insania. Frente a ese bando se erige otro, el de aquellos –y no son pocos- que reivindican atrocidades como la de Tlatlaya y para constatar su existencia basta con revisar los foros de medios de comunicación.

En medio de estas facciones de desquiciados hay una mayoría de ciudadanos que siguen creyendo en el estado de derecho y que demandan al Estado que cumpla su obligación primordial de garantizar seguridad pública, pero que reconocen el esfuerzo y sacrificio de militares y policías cuando combaten a los criminales.

De esa mayoría formamos parte quienes este domingo 31 de mayo marchamos en silencio por las calles de la ciudad de México hasta el Campo Marte, donde rendimos homenaje a los militares caídos en el cumplimiento de su deber.

Desde que inició la ola de violencia en 2008, cientos de militares han ofrendado sus vidas como los caídos el 1 de mayo de 2015 en Jalisco.

Vamos a lograr la paz y la seguridad si los ciudadanos seguimos exigiendo seguridad y denunciamos todo abuso, pero también si reconocemos a quienes están librando la dura batalla por los intereses de México.