Tiro libre

No-hay-que-pactar-con-criminales

Bajo el gobierno de Carlos Salinas se inauguró la política de dejar que los narcos se mataran entre sí. El complemento de esa política fue el de alianzas implícitas o simplemente ocultadas con un grupo criminal, que supuestamente era menos malo que sus rivales.

Uno de los cárteles así favorecido fue el de Amado Carrillo, que ofreció "centralizar" el narco aplastando a sus rivales. En Chihuahua aplicó su ofrecimiento y entre 1993 y 1997 asesinó a unas 2 mil personas y desapareció a otras 200.

Ernesto Zedillo dejó a Vicente Fox la herencia de poco más de 4 mil asesinatos atribuibles al crimen organizado, resultado de seguir la misma política de Salinas.

En 2001 Joaquín Guzmán fue excarcelado porque supuestamente iba a centralizar el negocio y acabar con los narcos "malos". Durante el sexenio de Fox los grupos criminales cometieron poco más de 10 mil asesinatos y los que iban supuestamente a ser barridos, se volvieron más fuertes.

Con Felipe Calderón se llevó más lejos la política de favorecer al capo "bueno" para que combatiera a los "malos" ¿Resultado? ¡70 mil cadáveres!

En 2006 en Michoacán se hizo público, incluso mediante inserciones pagadas en periódicos, la aparición de La Familia Michoacana, que se presentó como un grupo armado que había surgido para defender a las personas inocentes de los abusos de Los Zetas. Con este pretexto el grupo criminal recibió amplia protección, sobre todo de las autoridades locales.

¿Y que resultó de los pactos con La Familia y con su continuación Los Templarios? La instauración de un feroz reinado de expolio y terror en contra de los michoacanos y el surgimiento de un agente más de la violencia, las autodefensas.

Si ahora el gobierno de Enrique Peña ha pactado con criminales, como los jefes del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) para echar a Los Templarios de Michoacán, no logrará más que los michoacanos cambien de explotador por uno que puede ser incluso más feroz y más voraz.

Y de seguir en esta ruta, un día el gobierno ya no podrá pactar más, porque no tendrá ya que ofrecer a esos parásitos sin licencia política, quienes terminarán por apoderarse del país entero. Y esos parásitos no se verán obligados a compartir su botín con ningún otro...