Tiro libre

CIDH versus derechos humanos

Ante las denuncias que venimos haciendo sobre la falta de probidad de los "expertos", en particular de Angela Buitrago y Claudia Paz y Paz, los directivos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos estallaron y salieron en su defensa incondicional: "el conocimiento, experiencia, trayectoria profesional e integridad ética de cada uno de los miembros del Grupo de Expertos son ampliamente reconocidos a nivel internacional y han sido reflejados en todo momento durante su labor en México (...) La CIDH renueva su confianza en las cinco personas que integran el GIEI".

No sorprende que la CIDH salga en defensa de sus "expertos": ella los mandó aquí a sabiendas de sus trapacerías, prevaricación y experiencia, sí, pero en violar derechos humanos. Se confirma entonces lo que ya hemos denunciado: la CIDH no es un organismo cuya acción fundamental sea la defensa de los derechos humanos, sino un órgano capturado por los radicales de izquierda que lo usan para favorecer su agenda ideológica y política y de...extorsiones en el continente.

Así como en la novela 1984 de Orwell la agencia estatal dedicada a la tortura se llamaba Ministerio del Amor, así la CIDH se llama como se llama, aunque su práctica sea lo opuesto a su misión.

Un nombre inocente, el coronel Luis Alfonso Plazas Vega, perdió 8 años y medio de su vida en prisión porque en su contra Ángela Buitrago fabricó una acusación en base a pruebas falsas, según determinó la Corte Suprema de Justicia de Colombia, que lo absolvió y liberó. Una fiscal honesta y valiente de Guatemala, Gilda Aguilar, fue perseguida por la Fiscal General Claudia Paz y Paz por aplicar la ley a grupos ultraizquierdistas violentos afines a la ahora "experta". Aguilar sufrió un atentado por sus indagaciones y Paz se negó a perseguir a los responsables.

Cuando la CIDH convalida a estas "expertas", lo que hace es convalidar las violaciones a los derechos humanos que ellas han cometido.

La CIDH dice que denunciar esto es "estrategia para impedir la defensa de los derechos humanos" y la izquierda demanda "cese" nuestra campaña de denuncias. Ambas pretenden que el gobierno mexicano nos amordace, que viole nuestro derecho humano a la libre expresión.

Sépanlo: no nos vamos a detener.