Articulista Invitado

Un Yucatán mejor

La iniciativa Mejorar pretende ampliar la infraestructura básica y elevar la calidad de vida de familias de escasos recursos.

Yucatán es poseedor de una extraordinario legado cultural. Turismo, patrimonio histórico, música, gastronomía, industria e infraestructura son los principales atributos de este estado al que el país y el mundo siempre voltean a ver con inmenso deseo de visitarlo.

Es una región cada vez más próspera y pujante, que genera empleos y oportunidades de desarrollo en un entorno de seguridad y estabilidad.

Esa creciente prosperidad, sin embargo, convive con retos importantes. Aún son muchas las familias yucatecas las que enfrentan carencias sociales, es decir, no pueden ejercer a cabalidad los derechos fundamentales que les confiere nuestra Constitución y que son la base para una vida digna y plena.

Es nuestra obligación política y moral poner fin a estos rezagos, porque detrás de ellos hay historias personales, hay yucatecos que diariamente enfrentan privaciones y que no podrán desarrollar a plenitud, sin nuestro apoyo, su talento y su potencial.

La iniciativa Mejorar, que ayer se dio a conocer, surge de la Estrategia Nacional de Inclusión Social y tiene como finalidad ampliar la infraestructura social básica y, con ello, elevar la calidad de vida de las familias yucatecas de escasos recursos. Esta iniciativa suma recursos, alinea políticas públicas y, sobre todo, establece compromisos concretos para abatir las carencias que aún persisten en la entidad.

Mejorar es una estrategia que tiene muy pocos precedentes a escala nacional. Es innovadora y las acciones concretas que ella contempla tendrán un impacto directo en miles de familias yucatecas de escasos recursos. Entre sus principales aspectos, proveerá pisos de cemento, ductos de agua y líneas de electricidad a miles de hogares, para lo cual aprovechará más de mil 300 millones de pesos de fondos provenientes del gobierno federal, del gobierno estatal y de los municipios. En un contexto de restricción presupuestal, es nuestra obligación utilizar los recursos disponibles con un sólido criterio de rentabilidad social.

Esta estrategia construye sobre las bases establecidas en el acuerdo "Por un Yucatán sin pobreza", suscrito entre el gobierno del estado y la Sedesol el 18 de febrero de este mismo año. Se trata de un esfuerzo de corresponsabilidad, forjado en el diálogo abierto y plural, que privilegia la coordinación de acciones tanto al interior del gobierno estatal como con los órdenes federal y el municipal.

La iniciativa que ayer se dio a conocer reconoce la persistencia de rezagos sociales que son un obstáculo para el desarrollo y la prosperidad de Yucatán y propone una hoja de ruta para abordarlos. Su diseño combina una visión integral con un un enfoque territorial, única forma de adaptar las estrategias generales a las necesidades reales en cada comunidad.

Felicito al gobierno de Yucatán por la prioridad que le otorga a los esfuerzos a favor del ejercicio efectivo de los derechos sociales y, en consecuencia, a cerrar las brechas de desigualdad que nos lastiman. Solo trabajando unidos podremos derrotar a nuestro enemigo común que es la pobreza, un fenómeno que obstaculiza el desarrollo, amenaza la prosperidad y mina la cohesión social de nuestras comunidades. Un Yucatán mejor merece toda nuestra dedicación a esta tarea.