Articulista Invitado

Suecia y México: forjando una fuerte alianza

Ambos países comparten su interés en desafíos mundiales como el desarme nuclear y la no proliferación, la lucha contra el cambio climático y el combate contra la pobreza, a través de la agenda de desarrollo de las Naciones Unidas.

Suecia y México gozan de una relación fuerte y mutuamente benéfica. El diálogo político entre ambos gobiernos es franco y constructivo, sobre todo en temas clave de la gobernanza global. Los lazos económicos, que han crecido con los años, son de gran alcance; la cooperación también se expande en áreas nuevas y prometedoras.

Esta fuerte relación se basa en valores compartidos y objetivos comunes. México, al igual que Suecia, es una democracia fundada sobre principios constitucionales. Las prácticas democráticas están firmemente arraigadas en la sociedad mexicana y proporcionan el marco para una participación dinámica y vibrante. Y aunque todavía enfrentamos muchos desafíos internos, el país está decidido a asegurar que el estado de derecho y los derechos humanos —una parte esencial de nuestro constitucionalismo político— sean respetados en todo el país.

El diálogo constante entre los gobiernos de México y Suecia se basa en estos principios compartidos. Las relaciones bilaterales son importantes y trabajamos para que lo sean aún más. La visita a México del ex primer ministro Fredrik Reinfeldt, en septiembre de 2013, que dio lugar a una serie de nuevos acuerdos e iniciativas, es muestra de nuestra determinación para profundizar esta importante relación. Otro claro ejemplo son las acciones complementarias que ambos países emprenden en foros internacionales para promover el desarme nuclear y la no proliferación, la lucha contra el cambio climático y el combate contra la pobreza en el mundo a través de la agenda de desarrollo de las Naciones Unidas. Estos son solo tres ejemplos de nuestra continua cooperación frente a los urgentes desafíos mundiales.

Los lazos económicos —especialmente el comercio y la inversión— ofrecen nuevas oportunidades de crecimiento. La presencia de empresarios suecos en México, que se remonta a la década de 1890, ha crecido de manera constante en las últimas décadas. Hoy en día el número de empresas suecas activas en México suman casi 200. Una ubicación estratégica, sólidos indicadores macroeconómicos, un marco regulatorio consistente y las ventajas naturales de una población grande con una creciente clase media son algunos de los atributos del mercado mexicano.

Estas ventajas competitivas han sido reforzadas por las recientes reformas estructurales en sectores económicos clave, desde la energía hasta las finanzas, de las telecomunicaciones a la ley laboral, y por una red de acuerdos de libre comercio que proporciona un acceso sin trabas a 45 países de todo el mundo y, sobre todo, al próspero mercado norteamericano.

La cooperación entre México y Suecia también se ha hecho más importante. Con una población de casi 120 millones y en medio de una transición demográfica, México enfrenta retos importantes en educación, salud y servicios sociales. En estas áreas la experiencia sueca está muy valorada, por lo que México busca promover relaciones más estrechas entre instituciones académicas de ambos países, y también alentar la cooperación entre organismos de gobierno en el campo de la salud y el bienestar social.

El compromiso del gobierno sueco para aumentar su presencia en América Latina y el Caribe, como fue anunciado recientemente por la ministra Margot Wallström, es un acontecimiento muy positivo. México está dispuesto a contribuir en la participación de Suecia en la región: mayores intercambios económicos, una cooperación más amplia y un diálogo más cercano son la mejor forma de promover no solo los objetivos nacionales, sino también los compartidos de desarrollo y estabilidad.

México busca consolidar su relación con Suecia. La complementariedad natural de nuestras economías, los valores comunes y nuestros objetivos compartidos en la escena internacional ofrecen una base sólida para una relación más firme que promueva oportunidades de comercio e inversión, fomente la cooperación y acerque más a nuestras sociedades.