Heterodoxia

Dobles asesinos...

Parece un asunto marginal. No lo es porque todos los días los tráileres de doble caja aterrorizan y matan mexican@s. Cuarenta al mes, según cálculos conservadores.

Solo en la última semana estos monstruos quemaron vivas 29 personas en Michoacán y aplastaron toda una familia en Veracruz.

Así que, al flagelo de la inseguridad, ocasionada por el crimen organizado y la delincuencia común que padecemos, ahora se agrega un caso de escandalosa corrupción: las autorizaciones que otorga la Secretaría de Comunicaciones y Transportes a enormes dinosaurios rodantes de 80 toneladas para circular por todos lados.

Estos gigantescos camiones, además, son conducidos generalmente por jóvenes inexpertos, sobreexplotados y sobreexcitados.

Esta columna ha insistido desde hace meses en el tema porque, como millones de mexicanos, nos vemos en la necesidad de circular por estrechas y mal trazadas carreteras, invadidas por esta plaga amenazante.

Como otras muchas personas —Héctor Gandini en El Asalto a la Razón— hemos sugerido medidas que poco a poco limiten la circulación de estas aberraciones asesinas, sin obtener ningún resultado.

Se ha solicitado reducir la velocidad de estos mastodontes a 60 km/ph; ninguna autoridad ha respondido.

Se ha pedido que se limite su circulación a las autopistas de cuatro carriles; nada ha ocurrido.

Se ha comentado dar un año de plazo a las empresas para reducir el tamaño de sus camiones; nadie ha hecho caso.

Se ha rogado que entidades independientes, como la Cruz Roja, hagan pruebas aleatorias de salud a los conductores; nada.

Se ha exigido que se suspenda, por un tiempo, el otorgamiento de más placas de dobles; silencio absoluto.

¿Qué espera la autoridad?

Que grupos de familiares, de las innumerables víctimas, bloqueen las carreteras por la falta de respuesta, o peor aún, que irritados vandalicen los tráileres.

En este tema, como en el asunto de las aerolíneas, tienen ahora los diputados una magnífica oportunidad para recuperar la popularidad perdida, atendiendo una demanda sentida y prohibiendo la circulación de los dobles.

¿Cuántos más muertos necesitan para actuar?

alvalima@yahoo.com