Heterodoxia

Cambios en la tv…

Hay rumores. Rumores que adelantan que pronto habrá cambios en los contenidos de la televisión.

En los últimos años la televisión abierta ha perdido audiencia. Las causas se encuentran en los nuevos hábitos de consumo y de comunicación de los jóvenes y las clases medias. En estos sectores, internet, las redes sociales, la televisión de paga y el streaming son los ganadores. Pero aun así, la televisión abierta sigue siendo la única ventana de entretenimiento e información para millones de telehogares que no pueden pagar aquellas tecnologías.

Es un hecho que el país unidimensional que hace años centraba su atención en la guadalupana, el partido, la selección nacional y el señor presidente ha cambiado.

Ahora tenemos una sociedad inconforme y exigente que dejó atrás la sumisión y la resignación y está constituida, cada vez más, por individuos participativos y demandantes que experimentan con la democracia, diversifican su atención y buscan nuevas emociones.

Queda claro que el pasado no volverá. Que se fueron los tiempos en que 'La Gran Familia Mexicana' se emocionaba con las "Mañanitas guadalupanas". Se entregaba esperanzada a la selección mexicana y se ponía de pie al escuchar el Himno Nacional.

Ese México, para bien y mal, se fue. El de hoy no sabemos si será peor o mejor, pero es distinto.

Ahora, viéndolo bien, quizá la tarea de los escritores y productores de los nuevos contenidos para la tv no será tan difícil porque viven en un país imponente y exuberante, abundante en contradicciones. Con una población alerta y sensible. Llena de humor, ironía, pluralidad, musicalidad y dramatismo.

Y ahí está la materia prima para sus nuevos contenidos. Solo hay que trasladar aquellas maravillas mexicanas al lenguaje del espectáculo y de las nuevas tecnologías, con el mínimo de afeites y censura.

Así que, si los productores de la televisión abierta se decidieran, podrían actualizar, por ejemplo, el espíritu, la audacia y la maestría de la época de oro del cine mexicano.

Así como también podrían, como Obama aconsejó a los cubanos, no tener miedo a las opiniones diversas ni a las elecciones libres.

De esta manera recuperarían la audiencia.


alvalima@yahoo.com