Heterodoxia

Sonorenses…

Para quienes disfrutan la historia en vacaciones, recomendamos una crónica sobre lo ocurrido en México durante la década de los veinte y principios de los treinta:

Tres lustros dominados por dos machos alfa —Obregón y Calles— bien dotados para ejercer el poder sin escrúpulos. Nacionalistas, anticlericales y vagamente justicieros, reconstruyeron con éxito el poder central de la República que la revolución había pulverizado.

El texto inicia describiendo el malestar de Obregón contra el presidente Carranza, que culminó con el dramático asesinato de don Venus. Ya dueños del país en 1919, los sonorenses dispusieron del poder hasta 1935, cuando el presidente Cárdenas expulsó del país al último de ellos.

El primero que ocupó la Presidencia fue Adolfo de la Huerta. Trató de pacificar el país, pactando privilegios para Villa y otros jefes. Pero, al término de su breve interinato, surgió el verdadero rostro de estos sonorenses implacables. Caudillos dispuestos a hacerse obedecer bajo amenaza de encierro, destierro o entierro. Rodeados de asesinos y bandidos incondicionales, hechos a su semejanza: Serrano, Escobar, Morones, Amaro, Gómez. De algunos intelectuales brillantes: Vasconcelos, Pani, Bassols, Morín, Alessio, que le dieron a la tarea educativa, financiera y diplomática horizonte y solidez. Y de políticos oportunistas que se mantenían, a toda costa, en el poder: Portes Gil, Abelardo Rodríguez, Aarón Sáenz, Puig, León, Lombardo.

Son los años en que surge la ideología y práctica del nacionalismo revolucionario para someter a las otras dos corrientes históricas: el liberalismo y el conservadurismo.

En estos años el gobierno destruyó, a sangre y fuego, el poder temporal de la Iglesia católica. Mientras cedió soberanía, pactando con los estadunidenses el reconocimiento diplomático a cambio del pago de reclamaciones y otorgando facilidades a las compañías petroleras.

El texto recomendado fue escrito por un estadunidense destacado: John Foster Dulles, más tarde poderoso secretario de Estado del presidente Eisenhower.

John vivió aquí ejerciendo como abogado corporativo y trató a muchos protagonistas de esta historia. La crónica resulta útil para comprender el México de hoy. Ayer en México. J.F. Dulles. Fondo de Cultura Económica. 2013.

alvalima@yahoo.com