Heterodoxia

"Primero y diez…"

Ahora que el gobierno está en posesión del balón, debe realizar pequeños avances sólidos y precisos que concluyan los conflictos del IPN y la UNAM mientras contienen los ataques agresivos de la línea de golpeo normalista.

Después de la represión del 68 en Tlatelolco, muy pocos jóvenes tenían interés en ingresar a los partidos o en participar en luchas electorales. Más bien, los estudiantes izquierdistas de aquellos tiempos dudaban entre unirse a la guerrilla, entonces en auge, o sumarse al trabajo campesino —como aconsejaba el líder chino Mao Tse Tung— para aprender de ellos e integrarse así a la llamada lucha de masas.

 “Para las mentes radicalizadas, que ya eran muchas, la moda era El Chairman Mao. El Gran Timonel, El Gran Líder, El Sol Rojo. La teoría maoísta afirmaba que, todos los demás seres humanos, fuera de Mao, teníamos un desarrollo político y un conocimiento de la historia inferior: por tanto, aprender de las masas y luchar desde la base social de pueblos y aldeas era la consigna.

“La única verdad se hallaba en el marxismo-leninismo, pensamiento Mao Tse Tung. Solo en los versos sublimes del Pequeño Libro Rojo y en las enseñanzas de la Revolución Cultural China se podía encontrar el verdadero camino: el Sendero Luminoso.

“Pero la influencia maoísta comenzó a decaer al final de la década de los 70, la muerte de Mao, la traición de su antiguo protegido Lin Biao y el apresamiento de la peligrosa banda de los cuatro, que incluía a la esposa del líder, trajo un gran desprestigio a la causa china. El modernizador Deng Xiaoping prevaleció. La globalización y el exitoso capitalismo chino se encargaron del resto. El maoísmo declinó.

“Así ocurrió en la UNAM, el Poli, Chapingo y demás semilleros marxistas. Solo en un lugar no ocurrió así. Ahí donde se seguían entonces, y se siguen hoy en día, las enseñanzas de El Gran Timonel: las 20 escuelas normales rurales de la SEP.

“La explicación es obvia: es el único sitio de enseñanza superior donde todos sus estudiantes son hijos y nietos de campesinos pobres y, por tanto, la identificación con el revolucionario chino es total.

“Estos planteles —internados— mantienen reunidos de tiempo completo a sus miembros durante varios años, facilitando la integración y socialización de todos ellos en una sola causa: el socialismo revolucionario de base campesina y dirección magisterial.

“Cuando hoy escuchamos los monótonos cantos y las reiteradas consignas de la CNTE y la Ceteg, en realidad estamos escuchando los ecos del maoísmo setentero. Igual cuando nos percatamos de su paciente y exitosa táctica: movilización-provocación-negociación. (Que algún agudo observador comparó con el primero y diez del futbol americano).

“Y es esa organización, arcaica y aparentemente fuera de lugar, el verdadero Nudo Gordiano del conflicto normalista magisterial y la violencia política callejera.”

Esta columna, válida hoy día, fue escrita el 28 de noviembre de 2013, hace casi un año. Antes del crimen de Iguala y de la violenta respuesta de los normalistas rurales, quienes aliados con sus hermanos de la CNTE, han vandalizado edificios públicos en Guerrero, Oaxaca, Michoacán, Chiapas y Veracruz.

Es el reto más difícil y delicado al que se ha enfrentado el gobierno federal en décadas: la movilización permanente organizada por cerca de 100 mil personas del sector educativo básico, eventualmente aliados a los alumnos acelerados de universidades públicas y privadas.

La única estrategia eficaz que puede enfrentar el gobierno al primero y diez normalista (movilización, provocación, negociación) es la que responda con otro primero y diez contundente (contención, dialogo, negociación). Y será de esta manera, en la cancha que son los centros históricos de las ciudades de México, Oaxaca y Chilpancingo, donde veremos el enfrentamiento de estas dos escuadras: la gubernamental y la normalista.

Se antoja que ahora que el gobierno está en posesión del balón, lleve a cabo pequeños avances sólidos y precisos que concluyan los conflictos del IPN y la UNAM mientras contienen, sin rudeza innecesaria, los ataques agresivos de la línea de golpeo normalista.

Más adelante, si los avances se consolidan, la escuadra gubernamental puede probar suerte con pases largos por aire que mejoren el desempeño de los gobiernos y de las sociedades civiles locales contra los actos vandálicos.

Si hay suerte, el touchdown definitivo podría ser el resultado del informe de los peritos austriacos, cuando estén concluidos los análisis que confirmen las sospechas de la PGR de que los jóvenes están muertos.

Lo dicho: para el equipo gubernamental, la impaciencia, la torpeza y la falta de imaginación serían suicidas.

Astucia, paciencia y prudencia, son el nombre de su juego.

Primero y diez…

alvalima@yahoo.com