Heterodoxia

Política ficción…

Hay presagios por toda la superficie del país de una creciente e irreconciliable polarización política.

División que se manifestará abiertamente en unos meses, en el Estado de México, cuando se elija gobernador. Pero que se configurará claramente en la elección presidencial de 2018.

Todo mundo sospecha quiénes serán los contendientes en esa batalla y ya preparan sus apuestas sobre el futuro de la nación.

En la esquina izquierda estará, sin duda, el popular y eterno retador Andrés Manuel, vistiendo los colores de Morena. Varios emblemas de organizaciones sociales y algunas firmas de personalidades adornarán, además, su calzoncillo.

En el rincón derecho estará un personaje (hoy enmascarado) que lucirá una insólita prenda multicolor: una pierna será azul, otra amarilla y ambas estarán sólidamente sostenidas por un impresionante cinturón tricolor.

Será una lucha novedosa, porque los tres partidos, irreconciliables hasta hoy, habían decidido en sus luchas de 2000, 2006 y 2012 que el triunfo se lo llevaría solo uno de ellos y los otros dos resultarían derrotados.

Pero no más. Las condiciones han variado dramáticamente. Hoy hay temor de que el más prieto de los fajadores pueda ganar fácilmente una pelea a tercios.

Así que el equipo tricolor ha convocado a los azules y algunos amarillos para presentar un solo peleador que represente a los tres: un joven, ágil y fresco, sin cicatrices del pasado, que pueda ser la alternativa victoriosa frente al experimentado pero ya muy visto moreno.

En el Coliseo también será evidente la fractura. Desde luego, los lugares privilegiados estarán ocupados por entusiastas del joven multicolor. Ahí se encontrarán gerentes, magnates, mirreyes, personalidades del show business, bellas cortesanas y algunos hombres con alza cuello. Los amplios lugares ocupados en los precios medios estarán divididos en sus opiniones, aunque un grupo de jóvenes ahí ubicados apoyará ruidosamente al retador.

Arriba, en las galerías populares, también habrá división: mientras un grupo disciplinado vestido con camisetas rojas, verdes y turquesas echará porras al joven multicolor. Otro grupo, mal vestido y peor organizado, se desgañitará por el moreno.

Nadie tendrá la seguridad del triunfo.

Las encuestas estarán divididas.

La moneda girará en el aire.

La multitud rugirá.

Lo dicho: la pelea del siglo.

alvalima@yahoo.com