Heterodoxia

Mala conciencia y soberbia…

Recibí correo de un lector europeo con agudas reflexiones sobre la inmigración musulmana que aquí he abordado:

“Europa abrió sus puertas a la inmigración desmedida y descontrolada por varios factores: la mala conciencia, la soberbia y la ingenuidad que padecieron dos generaciones débiles y confundidas.

“Tras siglos de colonialismo y décadas de guerras civiles, ideologías asesinas, regímenes autoritarios y millones de muertos, Europa asistió callada ante la entrada masiva de extranjeros, víctimas de opresión imperialista. El miedo a ser tachados de racistas, xenófobos, fascistas o nacionalistas aturdió cualquier análisis o reacción.

“Con honesto pero ingenuo idealismo, cuyas hermosas banderas fueron la tolerancia, el respeto y la igualdad, los europeos contemporáneos no repararon que algunos emigrantes provenían de culturas que no quieren ser incluidas. Que no quieren tolerar, ni respetar, ni ver a los demás como iguales.

“Durante las últimas décadas del siglo pasado, Europa experimentó un periodo de gran prosperidad económica, democracia, derechos humanos e igualdad de género. Un periodo de avances científicos y abundancia: de social democracia. Pero también de caída de las tasas de natalidad, consumo desmedido y exceso del gasto público. De una generación que no trabajó para obtener lo que disfrutaba. De una generación que no le enseñaron a proteger lo que les fue heredado. Una generación confundida y débil, consentida y suicida. Dirigida por políticos y legisladores corrompidos que evadieron sus responsabilidades.

“En éstos años, Europa, sus gobiernos, sus instituciones educativas, sus organizaciones no gubernamentales, periodistas, empresarios y en general buena parte de la población han hecho esfuerzos costosos por hacer sentir en casa a algunos de sus mayores enemigos. Se han hecho campañas, apoyando económicamente, creado programas, cambiado leyes, construido mezquitas... para que los musulmanes medievales no crearan problemas. El resultado ha sido el contrario: ahora que los islamistas se sienten fuertes: atentan, aterrorizan, insultan, amenazan.

“Pero hay que reconocerles el don para convencernos que ellos son las víctimas del mundo.”

¿Alguna enseñanza?

alvalima@yahoo.com