Heterodoxia

Invertir en las personas…

El dilema al que se enfrentarán los diputados que votarán el próximo presupuesto de la nación será el de conservar o fracturar la frágil estabilidad del país.

Si los representantes de la nación aplican el recorte presupuestario donde afecten las precarias condiciones de vida de los compatriotas que dependen del gasto público, estaremos todos en riesgo.

Un caso: Raymundo Fernández Lira —Ray para sus conocidos— nació hace 47 años en el estado de Tlaxcala. Como a millones, su nivel educativo y el mercado de trabajo solo le permitió ser un asalariado precario: mesero.

Con esfuerzo se convirtió en un trabajador respetado en el restaurante donde laboró los últimos 21 años. Los clientes del establecimiento siempre valoraron su buena disposición y excelente humor.

Pero la vida no es justa y en marzo del año pasado Raymundo sufrió un derrame en ambos ojos que lo dejó sin visión. Acudió al IMSS, donde ha cotizado durante 20 años y después de meses de consultas inconclusas fue diagnosticado: padecía ceguera por "diabetes mellitus". Nadie le informó si podría volver a ver, o si su ceguera lo incapacitaría para siempre.

Por fin, el 25 de marzo de 2015, después de 356 días de "incapacidad temporal", su expediente fue valorado para determinar un posible estado de invalidez.

Para sorpresa del enfermo, el Departamento de Salud en el Trabajo negó la invalidez, dio de alta al paciente y le ordenó presentarse a trabajar al día siguiente, prácticamente ciego. (Sainz Tejero. El Sol. 17/08/2015.)

Al parecer casos como el de Raymundo se han multiplicado últimamente. Hay rumores entre los asegurados sobre la suspensión de los trámites de pensión.

Más allá de la necesaria justicia para Ray, el Seguro Social debe informar si existen nuevas restricciones para los procedimientos de invalidez.

En el relato anterior, queda claro que las restricciones financieras están afectando la vida de individuos de carne y hueso. Por tanto, es obligación de los servidores públicos electos, que los próximos recortes financieros se apliquen donde no hagan daño a las personas y a las instituciones que atienden a los mexicanos pobres.

¿Qué haríamos con miles de familias indignadas como la de Raymundo?

alvalima@yahoo.com