Heterodoxia

Inteligencia política…

Ya quedó claro que miles de maestros de Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán rechazan los procedimientos de evaluación de la reforma educativa, que fue aprobada por el Congreso, sin tomar en cuenta —según ellos— su opinión.

Que estas personas inconformes cuentan con la suficiente organización, arraigo social y determinación como para enfrentar a las policías locales y federal.

Que la vida económica de aquellas entidades se ha visto gravemente afectada por los enfrentamientos.

Que los descuentos, los montajes mediáticos, las amenazas, los despidos y los encarcelamientos no han hecho sino aumentar la violencia.

Ante tal situación, solo le quedan al gobierno dos caminos: la represión para intentar someter a los inconformes a sangre y fuego o un ejercicio de prudencia, paciencia y diálogo.

Ya se sabe que en este conflicto político hay incluidos además de los asuntos jurídicos, ideologías, intereses y emociones descontroladas provenientes del México profundo.

Hay que tener presente que en las comunidades pobres del sur del país, además de la migración, para los hijos de los campesinos pobres no existen otros canales de ascenso social que las Escuelas Normales. Así que, cuando alguno de sus egresados obtiene una plaza definitiva de maestro en el presupuesto federal, el sustento para su numerosa familia está garantizado, así como el liderazgo político de su localidad.

Por eso, ellos no van a permitir que ninguna evaluación les quite este logro y único ingreso, y están dispuestos, con el apoyo de sus comunidades, a jugarse la vida en ello.

Por otra parte, estos profes han aprendido en la dura escuela del sindicalismo corrupto del SNTE y de la CNTE todas las técnicas para sortear el acoso, el engaño, la presión y la violencia. Han sido, además, carne de cañón electoral del PRI, del PRD y del PAN. Y son expertos sobrevivientes de una tradición motinera y levantisca.

Para ellos el error de la reforma educativa no está en los objetivos, sino en sus procedimientos punitivos. Para ellos, el país no es un universo uniforme y, por tanto, la reforma debe aplicarse tomando en cuenta las características de su entorno miserable y su condición desigual.

Parece entonces haber llegado la hora de la inteligencia política que escuche la voz de estos numerosos mexicanos y logre un acuerdo que evite al país un conflicto de enormes proporciones.

alvalima@yahoo.com