Heterodoxia

Círculos abiertos…

Mariguana, Ayotzinapa, ozono, Pajaritos, Politécnico, CNTE, Sistema Anticorrupción, mando único, leyes reglamentarias, Cédula de Identidad, teléfono para emergencias, Sistema Acusatorio, debido proceso, Veracruz, Tamaulipas, Michoacán, Acapulco.

Son algunos de los temas pendientes de la agenda nacional que no tienen para cuando concluir.

Cabos sueltos y círculos abiertos que se acumulan día con día.

Ese ha sido —desafortunadamente— el estilo de trabajo de la clase política que gobierna.

Todos recordamos cómo hace tres años nos ofrecieron un prometedor paquete de reformas que salvaría a México:

El Pacto por México haría a un lado las diferencias ideológicas de los partidos tradicionales para construir un programa común de reformas que traería justicia y prosperidad.

El mundo volteó maravillado hacia México. Por fin, un método novedoso para mejorar la gobernanza y un joven líder que lo lograría. Las columnas políticas festejamos el audaz procedimiento, atrás quedarían luchas estériles e infantiles.

Pronto el gozo se fue al pozo: la intención de cambiar no era real. Todo fue una farsa. Ni prosperidad ni justicia han llegado. Solo se trató de un imaginativo episodio de cambio de piel.

Cuando el timo se descubrió y los engaños quedaron a la vista surgió el enojo y el escándalo. A los prestidigitadores se les cayeron los conejos y les volaron las palomas.

Ahora las consecuencias del truculento episodio están a la vista: el prestigio internacional del país está por los suelos. La clase política está desprestigiada. Los partidos participantes en la puesta en escena están en crisis y perdieron su identidad. Las brújulas ideológicas se extraviaron: los senadores del PAN fuman mariguana con los corruptazos del PRI; los indomables nacionalistas revolucionarios ahora se dedican a cuidar tucanes y las izquierdas atacan a Hillary. El mundo al revés.

Pero como no se les ocurre una nueva narrativa, el grotesco circo continúa: monótonos discursos y acartonadas ceremonias. Interminables retrasos legislativos. Ventiladores con inmundicias para todos.

Y aún así, iremos a votar...


alvalima@yahoo.com