El Buen Comer

Inaceptable, la homologación del IVA

Es inaceptable el hecho de que algunos de nuestros diputados fronterizos hayan pasado por alto la homologación del IVA en la frontera, es tanto como votar contra aquellos que en su momento votaron a su favor.

Pero aún más que inaceptable, es un acto que te afecta muy en tu interior, comparable con una traición. Y es que, amigos lectores, la industria restaurantera fronteriza, de un tiempo a la fecha se ha visto afectada fuertemente, por decir algunas situaciones como la influenza AH1N1, inundaciones, delincuencia organizada, en estos momentos hay alerta por el cólera y sin embargo la gastronomía sigue adelante, los empresarios restauranteros le apuestan a Reynosa, se la juegan en Reynosa y por Reynosa.

Es por eso que cuando escuchamos que algunos de nuestros diputados nos dan la espalda e ignoran la situación que se está viviendo en la frontera, en donde poco a poco se comienza a incrementar la inversión, se abren nuevas fuentes de empleo, se abren nuevos restaurantes, nuevas tiendas departamentales, las maquiladoras se amplían beneficiando a más obreros y algunas se encuentran realizando estudios para invertir en la ciudad, nos es difícil asimilar el por qué de votar por un incremento de 5 puntos en el IVA cuando todos sabemos que esta homologación provocará una desaceleración en las inversiones en toda la frontera norte del país, además de provocar un incremento en el precio de los productos que estará muy por encima de esos cinco puntos porcentuales, ya que los incrementos en el costo de la materia prima a final de cuentas será cargado al precio final del producto.

En la Cámara de Diputados esta reforma ya fue aceptada; solamente nos resta que nuestras cámaras empresariales se reúnan con nuestros senadores y les expongan que la problemática en la frontera es muy diferente al resto del país, hacerles ver la importancia que tiene el hecho de estar ubicados a un lado de la primera potencia comercial mundial, que necesitamos continuar con ese impuesto del 11 por ciento para ser más competitivos, y sobre todo que creemos firmemente que nuestros senadores se pondrán la mano en el corazón al momento de emitir su voto.

El 11 por ciento no es un capricho, es una necesidad y agotaremos todas las instancias para mantenerlo.