A Rajatabla

El tomate caro

Por definición, todas las políticas públicas deben irradiar sus efectos sobre el mayor número de gobernados.  

Vale la reflexión por la magnífica iniciativa del Gobierno del Estado con los cultivos de invernadero.

El cultivo del tomate con esa técnica ha significado un cuento de hadas para los campesinos de Sandia, en Galeana.

Gente que vivía al día, de la noche a la mañana se han vuelto prósperos técnicos, que pasaron sin escala de los huaraches a la camioneta pick up.

Lo de la noche a la mañana es un decir: tuvieron que ser capacitados para la siembra y el cuidado de cultivos delicados. Ser financiados, adquirir hábitos de trabajo y constancia semejantes a los de sus paisanos de la industria y el comercio.

Prosperan los cultivos del tomate; se produce hasta para exportar, pero hay un prietito en el arroz fácilmente detectado por usted.

Si somos productores de tomate, ¿por qué el kilo está a 35 pesos en las tiendas de Monterrey?

Los mismos ejidatarios explican que están siendo alentados a vender la cosecha del tomate a uno o dos intermediarios de la zona cítrica, que son los que fijan el precio, que se refleja en los súpers regiomontanos.

Si el proyecto se sustentó en dineros  públicos debe instrumentarse una comercialización con sentido social, no de lucro para unos cuantos.