A Rajatabla

Los tiempos del PRI

El partido oficial jugó bien la carta de los destapes con su anuncio de que va a respetar todos los tiempos oficiales.

Eso serenó a la mayoría de los aspirantes y abrió tiempos y espacios al partido para hacer las cosas bien, sin apresuramientos ni cargadas como pasó con el PAN.

La impresión generalizada es que los que no van a ser ya lo saben, y el que va a ser ya está procesando su expediente.

Y todo mundo interpreta las circunstancias con la poca información disponible, a todo atribuyen un sentido y una orientación de hacia dónde va la solución.

Una reunión de aspirantes en México con el gobernador y con el Presidente dicen que fue muy significativa; dicen que después de ella todos se regresaron a Monterrey menos uno de sus secretarios y aspirante y el mandatario que se quedaron a otras reuniones.

Creen que ahí se desgranó la mazorca y ya se dijo a quién va a postular el partido. Lo cierto es que la decisión es inminente, aunque falta un mes para las elecciones internas y ver si habrá precampañas de tres o cuatro aspirantes.

Entra pues el proceso en la etapa turbulenta de una operación cicatriz y la formalización de las estrategias para posicionarse en el ánimo de los electores. En estas condiciones los que todo lo sospechan creerán que un párrafo de esta columna dice todo, pero será otra especulación más como tantas habidas a lo largo de la campaña.