A Rajatabla

Las quieren monjas

La paridad de género ya es ley federal y estatal. En lo sucesivo deberá haber el mismo número de varones y mujeres en todas las planillas.

Los partidos y los políticos acepan de dientes afuera la revolucionaria medida pero ya inventan filtros para las aspirantes.

Les ponen requisitos de colegio de monjas. Las quieren doncellas o bien casadas, instruidas y capacitadas para ejercer un cargo público.

Casi casi les piden carta de buena conducta y cero antecedentes penales.

Todos los requisitos que nunca se colocaron a la puerta de entrada de los varones. Hemos padecido funcionarios ladrones, corruptos, homicidas, socios de La Tuta.

No asimilan que, por el contrario, hay que dejar que afloren los talentos femeninos y ser tolerantes con su falta de formación política.

Porque primero es pusieron todas las trabas para segregarlas, para impedir su experiencia política y hoy se duelen, en plan fariseo, de lo mucho que van a batallar para localizar mujeres idóneas.

En buena hora que las capaciten, que utilicen la nueva situación para mejorar la calidad de la clase política.

Pero por ahora tienen que recibirlas con tolerancia y generosidad. Porque en poco tiempo y porque por lo general son de rápido aprendizaje, a la vuelta de unos trienios habrá tantas buenas políticas que van a ser los hombres los que demanden la paridad.

 

jvillega@rocketmail.com