A Rajatabla

A punta de trabajo

Reducir vejatoriamente a Federico Vargas a “el bailador”, es menospreciar y denigrar la carrera política de un joven que acarreó grandes beneficios al estado como secretario de Desarrollo Económico y que fue el promotor que hizo rebasar las inversiones extranjeras esperadas por el estado.

Su promoción a Desarrollo Social ha sido un intento hasta ahora de bajar al nivel de los más pobres el sistema de microcréditos.

Un programa que ya beneficia a miles de familias con créditos revolventes que empiezan en menos de 5 mil pesos y van creciendo conforme los pagan. ¡Vaya que los pagan el 97 por ciento de ellas!

Otro acierto para Desarrollo Social es el programa PASO, que coordina la acción de todas las dependencias para atender a las peticiones de las colonias.

Si no fueran tiempos de fiera precampaña todo eso dibujaría a Federico como un excelente servidor público.

Pero los efectos políticos y de popularidad que le acarrean hacen que la crítica partidista todo lo haga ver como meros esfuerzos de posicionamiento en busca de la candidatura priista a la gubernatura. Como si fuera pecado mayor el recibir dividendos de una tarea pública bien hecha.

Nada de eso le garantiza su postulación. Pero le quedará la satisfacción de buscar una posición política a partir de una buena labor en el área tan sensible del Desarrollo Social.

 

jvillega@rocketmail.com