A Rajatabla

A prueba

La larga pre precampaña electoral fue el marco para que sacaran a relucir sus joyas y sus defectos una docena de aspirantes de ambos partidos.

Del lado panista fue el espectáculo de una sola artista ocupando las tres pistas del circo.

Del lado del PRI, en cambio, fue un festín en el que cada estrellita tuvo su momento y su oportunidad.

Entre los priistas hubo los que se negaron a hacer mucho ruido en Monterrey con cinismo de veteranos de la política, prefirieron rajar leña en el escenario capitalino, como pasó con Pedro Pablo Treviño y Héctor Gutiérrez.

Hubo quien se atuvo a méritos viejos e imagen que se gasta en menos de un sexenio, como Marcela Guerra.

Los hay que supieron medir el ánimo frívolo de los votantes dedicándose a repartir regalos a las multitudes y a promoverse como detergentes en espectaculares sin sustancia ni mensaje. Simplemente aquí estoy y quiero ser, que fue el caso de Ivonne Álvarez, que quedó como la campeona de la popularidad.

El paso consistente fue el de Federico Vargas, que tuvo que hacer desfiguros para llegar a la gente del sector popular, lo cual despistó a algunos periodistas más bravos que inteligentes que se fueron con la finta. Federico estaba trabajando al público, pero también organizando estructuras electorales y probando nuevos instrumentos de persuasión, como el programa PASO.

El que se mantuvo con pies en tierra y discreción fue Ildefonso Guajardo, que arrancó y sigue con la ventaja de ser figura nacional. Cuando se tome la decisión final sabremos quién estaba en lo correcto.

 

jvillega@rocketmail.com