A Rajatabla

Menos provincianos

Necesitamos viajar para aclarar nuestra visión sobre el estado de Nuevo León.

Al extranjero, para aquilatar cómo los buenos ciudadanos de países del norte de Europa viven la cultura de la legalidad; así demandan y obtienen buenos servicios y servidores honorables.

Ir a Singapur a ver cómo se resuelven problemas serios: una ciudad-Estado ordenada, donde se ejecuta a los narcotraficantes y se combate la contaminación limitando estrictamente el acceso de vehículos al centro.

Pero también, y con el mismo fin didáctico, viajar a ciudades de nuestra República. En algunas de ellas ver mercados sucios, camiones desvencijados, personas reducidas a bestias de carga, tendajones, hospitales indigentes, empleos mediocres, damnificados permanentes.

Mientras, aquí, los mayores de 65 años se quejan porque el Gobierno no coloca veinte empleados para atenderlos más rápido en trámites que debieron realizar hace cuatro meses.

Los vecinos de dos colonias de San Pedro se quejan porque tienen que mojarse los pies o ser salpicados por los autos al cruzar un vado rumbo al empleo que sí tienen y la escuela que sí funciona.

La Iniciativa Privada lamenta que tenemos un pésimo servicio camionero: ¿Con unidades Mercedes Benz, climatizadas y que cobran una misma tarifa por recorrer hasta 50 kilómetros urbanos?

Hay mucho por hacer. Pero admitamos que no estamos en el pantano, que caminamos en suelo firme y que ahí la llevamos.

jvillega@rocketmail.com