A Rajatabla

Si el problema es la deuda…

En círculos académicos y financieros plantean un silogismo muy interesante: si el problema capital de Nuevo León, el que definirá su futuro inmediato y el de su administración pública es el de la deuda, el próximo gobernador debe ser un político familiarizado con las finanzas; o al revés, un financiero con sensibilidad política.

El retrato hablado le calza punto por punto a Rodolfo Gómez Acosta, el actual secretario estatal de Finanzas, a quien le ha tocado el trago amargo de navegar en las procelosas aguas del peor pasivo de la historia de Nuevo León.

Egresado y catedrático de la Escuela Libre de Derecho, con maestría en Derecho Financiero Internacional por la Universidad de Boston, ha tenido que someter a un Gabinete remolón y gastón al rigor de un plan de austeridad, torear a proveedores desesperados y reestructurar la deuda entre cuestionamientos de la oposición y de los medios.

Su llegada a Gobierno del Estado no fue casual: toda su experiencia laboral ha sido en el propio gobierno, en Agua y Drenaje, en Hacienda y otras dependencias federales precisamente encargado de vigilar el gasto y planear las finanzas.

Quienes conocen a Rodolfo y lo ven desempeñarse con aplomo en los debates de televisión, dicen que es un buen polemista y tiene tamaños.

Quienes crean que el problema rector de la próxima campaña será la seguridad, tienen los ojos en el pasado, no en el futuro.