A Rajatabla

Los presidentes

Un enigma por resolverse antes de que acabe el ardiente verano es cuál será la influencia que quiera tener el presidente Enrique Peña Nieto sobre la sucesión de Rodrigo Medina.

Hará como Ruiz Cortines, que mandó a Nuevo León a su amigo Morones Prieto sólo para que hiciera currículo para luego designarlo, ya como Presidente, secretario de Salubridad.

O como López Mateos, que le hizo justicia al que había desplazado rudamente Morones, Eduardo Livas.

Díaz Ordaz dejó a los empresarios de Monterrey que postularan a uno de los suyos, a Eduardo Elizondo.

Echeverría hizo llegar a un brillante desarraigado, a Pedro Zorrilla. López Portillo recurrió a Martínez Domínguez y él se encargó de todo lo demás.

Miguel de la Madrid apoyó a su amigo Jorge Treviño.

Salinas de Gortari destapó a un fiel colaborador, a Rizzo, con una sola frase: ahí te encargo, Sócrates.

Fernando Canales se subió al tren triunfador de Vicente Fox, Nati volvió por la revancha en el 2003 y Fox ni siquiera intentó vencerlo.

En el 2009 Calderón dejó a Nati escoger a su sucesor con base en un compromiso que nunca se ha aclarado.

¿A cuál modelo de esos se ajustará Enrique Peña Nieto? Pronto lo sabremos.