A Rajatabla

Los partidos

Nuevas leyes, nuevos tiempos y el Facebook están cambiando de raíz el estilo de tomar decisiones de cada ciudadano y cada comunidad.

Esto va a cambiar hasta la manera de andar de los políticos y obliga a los partidos a ajustar los modelos clásicos y a la participación cívica.

La clase política debe elaborar de nuevo un discurso que no sea sólo telegrama con una idea disparatada.

La publicidad política tendrá que salirse de la competencia con Tecate y con los detergentes para volver a promover modelos y propuestas articuladas y llamativas no sólo para el votante, sino para el ciudadano para todo momento de su vida.

Los gobiernos deberán abstenerse de enfocar su propaganda a favor de un partido y menos para buscar votos que se limiten a explicar los asuntos públicos y a buscar apoyo ciudadano para sus proyectos.

Todo eso es más importante, aunque no lo crean, que el combate a la corrupción o la descalificación de los chapulines.

Con todas las herramientas nuevas al salirse del voto podríamos aspirar a mejores procesos y a una mejor democracia.