A Rajatabla

Contra la paridad

En su vertiginosa carrera depredadora de todo tema positivo de la comunidad, el Congreso del Estado puede aprobar hoy mismo, por un mayoriteo, la obligación para los partidos de postular en sus planillas 60 por ciento a varones y 40 por ciento a las mujeres.

Los diputados no quisieron por ningún motivo aparecer como que se sumaban a la propuesta del presidente Peña Nieto, que abogó por una verdadera paridad del 50 por ciento para cada sexo.

La misma simetría que se da en la población del país. La misma que rige en las naciones más avanzadas del mundo. Es más, una paridad que ya se legisló en once estados de la República.

Los diputados se negaron a atender la petición que hicieron algunas diputadas y la alcaldesa panistas, senadoras y ex senadoras y, sobre todo, el Instituto Estatal de las Mujeres.

El Instituto se dio a la tarea de compilar las firmas de la mayoría de las mujeres que han figurado o figuran en el servicio público, para buscar cambiar la ominosa realidad del estado que, en análisis de expertos, aparece en el último lugar nacional en el avance de la causa de las mujeres. Señaló el IEM que es penoso que en la Cámara de Diputados, por NL haya doce varones. Y las únicas tres diputadas sean plurinominales.

Ahora dan los diputados garrote a la paridad sexual. Antes sabotearon y despedazaron la iniciativa para la participación ciudadana. Más que representantes populares, heraldos de las tinieblas.