A Rajatabla

Un mundo aparte

Por casi 50 años no ha habido una huelga en la Universidad Autónoma de Nuevo León, los estudiantes no han secuestrado camiones, los maestros asisten todos los días a clases y no ha habido una huelga laboral en 20 años.

La explicación doctrinaria de la izquierda es que hay represión y apatía de los ciudadanos, pero la verdad en plan objetivo es que la ciudad tiene un ambiente de trabajo y superación ejemplares. Algo hemos hecho bien.

Pero que no nos pase lo que nos pasó con la violencia. Comprendimos que Monterrey era una ciudad tranquila hasta el día que desapareció la tranquilidad a mano del crimen organizado, mezclado con la pobreza extrema.

Algo tenemos que hacer para vacunarnos contra los males de nuestro siglo: los movimientos anarcos, las fuerzas ciegas de la izquierda extrema y el ánimo del desorden a cambio de un sentido para la vida.

Por lo pronto tenemos que hacer como hace Estados Unidos: ayudar a los vecinos a que tengan apoyos en lugar de que exporten a sus hijos y sus problemas al norte.

Esto es llevar nuestros negocios, nuestras inversiones y nuestro ejemplo a los hermanos de los estados del sureste.

Organizar programas para becar muchachos de Guerrero y Michoacán para que estudien en nuestras escuelas, cuando dejen de tener hambre y de sufrir a alcaldes asesinos, ya verán cómo se les quita lo bravo.

Localmente hay que vaciar nuestros recursos en mejores universidades, programas de becas al extranjero, empleo de medio tiempo bien pagado y la importación de los mejores maestros del mundo entero.