A Rajatabla

Si mañana es la decisión…

Si la decisión se tomara esta semana, dice un político muy bien relacionado en México, el próximo gobernador de Nuevo León se llama Ildefonso Guajardo.

Cuando lo corregimos diciéndole que en todo caso lo designarán candidato, no gobernador, él revira: si viene Ildefonso Guajardo será porque tiene amarrada la gubernatura, ¿o acaso cree usted que el presidente Enrique Peña Nieto va a arriesgarse a que pierda una gubernatura un secretario de su Gabinete, de los más prominentes, de los de mayor confianza?

Si el PRI, el gobernador y el Presidente se deciden por el secretario de Economía, será porque cada uno en su esfera ya alineó las estrellas a su favor.

Porque ya se negoció con Gustavo Madero, los empresarios, la Iglesia y los llamados poderes fácticos.

Ildefonso traería en la bolsa el compromiso de sus amigos Peña Nieto y Videgaray de generosos recursos federales, no sólo para domar la fiera deuda estatal, sino también para realizar obras mayores.

Por lo demás, Guajardo es el único aspirante que llegaría a la candidatura con la disciplinada adhesión de todos los que ahora la buscan.

Son lógicas y razonables las especulaciones de nuestro amigo, pero él mismo advierte: la decisión no se toma esta semana, sino para septiembre, así que cualquier cosa puede suceder. Hasta que la negociación con Madero sea exactamente al revés. Y si es así, cualquiera puede ser candidato priista.