A Rajatabla

La mala pata

Los políticos, como los actores, deben saber aprovechar los momentos y decir sus parlamentos en forma que impresionen al público.

Ese toque de genio no se le da al secretario de Desarrollo Sustentable, Fernando Gutiérrez, en el caso de la Ecovía.

El sistema de Metro en ruedas de hule, no con vagones sino con sencillos camiones, es probablemente la mejor innovación aportada por el gobierno de Rodrigo Medina.

Pero Medina lo anunció prematuramente, cuando no había ni una piedra puesta. Ya en construcción anunció el inicio del servicio una media docena de veces sin que lograra arrancar.

Cuando finalmente entró en servicio, la Ecovía empezó con sólo la mitad de los camiones prometidos.

Uno de sus primeros beneficios, eliminar las rutas camioneras con itinerario empalmado con la Ecovía, apenas comienza ahora, con siete meses de retraso.

Los reporteros ya llaman a sus conferencias de prensa “los cuentos de Pinocho”.

Ese manejo chapucero de los tiempos y los logros han impedido que el nuevo sistema de transporte sea motivo de admiración para el gobierno.

Y todo mundo teme qué va a pasar cuando anunció Gutiérrez la construcción de dos o tres líneas más.

Y el espíritu zumbón que lo persigue ya se apareció en la construcción de la Línea 3 del Metro que, para variar, ya va tan rezagada que no podrá colgarse la medalla su jefe.

 

jvillega@rocketmail.com