A Rajatabla

A largo plazo

Cuando al principio de la administración de Rodrigo Medina, el gobernador daba la apariencia de no comprender la inminencia de emprender la batalla y defender a Nuevo León de la peor ofensiva de violencia en toda su historia.

Era todo lo contrario, simplemente diseñó un programa y toda una estrategia para resolver el problema en serio.

Primero fue quitar la corrupción de los policías y certificarlos; después, en la mayor innovación, crear la Fuerza Civil con estándares internacionales.

El grupo más vulnerable era el de los ninis, los jóvenes que no trabajan ni estudian. Para ellos creó un programa para darles empleo o ponerlos a estudiar.

Fue tal el éxito, que la Conago lo aplica en casi todo el país.

Otra estrategia fue emprender un esfuerzo a largo plazo para limpiar los barrios y recuperar los espacios públicos. Eso incluyó construir los macrocentros cívicos en la Independencia, en San Bernabé, donde ahora aprenden oficios y se entretienen sanamente jóvenes y adultos.

Finalmente, cargar la tinta no tanto al combate a la delincuencia sino a la pacificación de los barrios con un intenso programa de prevención del delito.

En el último tramo del sexenio se advierte el éxito de ese enfoque plural. Se abatió el número de los delitos graves y sólo resta acabar con los similares, esto es combatir a los delincuentes de siempre.

Perdieron la partida los opositores que quisieron centrar su discurso en la derrota del gobierno en la guerra contra el crimen. Mal para ellos, pero bien para Nuevo León.