A Rajatabla

Los independientes

Tanto el PRI como el PAN marchan con el freno puesto en la aprobación de las candidaturas independientes para elecciones locales.

Quieren mantener su monopolio sobre los procesos electorales. Defienden su coto ante los aficionados.

Temen, sobre todo, que los grupos ciudadanos se monten en la inercia de los partidos existentes, postulando a los renegados, a un Fernando Elizondo, a un Jaime Rodríguez.

Aceptan tragar la píldora con candados de facto, como el de no facilitar dineros públicos sino a partidos registrados, a sabiendas de que no hay tiempo, por lo menos para las inminentes elecciones, para tramitar la legalización de una nueva organización política formal.

Quizá haya una salida para ambos: para algo que proponen los independientes y los que buscan cerrarles el paso. Que apruebe el Congreso las candidaturas independientes, pero que los partidos se comprometan públicamente a fomentar sus ambiciones de manera provisional, mientras llegan los tiempos de formalizar nuevos partidos.

Que se comprometan, en serio, a incluir ciudadanos en sus competencias internas. O sea, un gesto de apertura y generosidad.

Y si sus encuestas arrojan, por ejemplo, que Elizondo es mejor opción para el PAN que sus calenturientos aspirantes; y si Jaime domina en las encuestas sobre los otros priistas que ya se apuntan, pues que traguen camote y postulen a ambos.

jvillega@rocketmail.com