A Rajatabla

Los estridentes

Los estudios serios de opinión sobre Nuevo León apuntan a conclusiones patéticas sobre cuáles conductas de los aspirantes a gobernador atraen a los potenciales electores.

Ni por asomo están evaluando sus resultados y aportaciones a la vida pública. Tampoco sus antecedentes escolares o actividades privadas.

Para el que opina y quizá vote cuenta más e influye el discurso violento, fanfarrón, más los desplantes arrebatados en los temas públicos.

En los sondeos que sustentan esta columna, destacan, por su orden, Margarita Arellanes, Mauricio  Fernández y Jaime Rodríguez.

La alcaldesa de Monterrey se mantiene en  la atención de los opinantes por estar siempre en las trincheras, atacando con todo a los priistas en general y al gobernador en específico.

Mauricio Fernández, a punta de habladas, atrae el favor ciudadano, aunque su administración en San Pedro haya dejado una estela de obras frustradas, errores y corrupciones.

Jaime Rodríguez mantiene su fama de sheriff pueblerino, capaz de enfrentar a balazos a los delincuentes. Para quitarle los cadillos, hay quien le invierte para que viaje y se ilustre en el extranjero.

Si esos son los estándares que fija la comunidad para sus aspirantes a gobernar, espere una campaña vociferante, a las patadas, en lugar de la controversia civilizada que demandan los tiempos del país y del estado.

jvillega@rocketmail.com