A Rajatabla

Como en el estadio

Ante los asuntos públicos, reaccionamos como hinchas rayados o tigres en el estadio: todos somos expertos, silbamos al árbitro, a los jugadores, a los técnicos y hasta al de las cervezas.

Ya vio las oleadas de críticas y reclamos el martes que se estrenó la Ecovía, el BRT (Bus Rapid Transit), igual al de Santiago de Chile, Bogotá, ciudades de Brasil y hasta de Pachuca, Hidalgo.

En lugar de ayudar a resolver los problemas inevitables del primer día en el territorio de los municipios beneficiados, sus alcaldes panistas andaban en la Suprema Corte intentando tumbar las tarifas del transporte urbano.

Los usuarios se enojaron porque demoró dos horas en salir la primera corrida, porque los camiones pasaban cada 8 minutos; los automovilistas porque les estorba la Ecovía para dar vueltas a la izquierda.

Con 30 kilómetros de recorrido y 39 estaciones, es de esperar que tomará tiempo ajustar horarios, operación, cobro de pasajes.

Un solo dato sirve para encuadrar las críticas del primer día: en 25 años se construyeron 25 kilómetros de Metro, la Ecovía recorre 30 kilómetros entre tres municipios.

Debiéramos exigir que ya empiecen más rutas de Ecovía.

Pero no se trata de hacer la apología de la Ecovía, sino de señalar el ambiente neurótico, politizado, que rodea lo mismo al futbol que a nuestros asuntos públicos.