A Rajatabla

Una empresa llamada Gobierno

Pensando en el próximo Gobierno del Estado, un joven empresario sugiere medir los tamaños de sus finanzas antes de designar funcionarios.

Con un gasto anual de cien mil millones de pesos, Gobierno es el segundo negocio en el estado, sólo superado por la trasnacional que es Cemex.

Con esos tamaños ¿por qué manejar las finanzas estatales como si se tratara de un estanquillo?

En lugar de reestructurar las deudas valiéndose de intermediarios onerosos, hacer que el secretario de Finanzas se dedique a buscar más recursos, no bolseando a los contribuyentes sino conectándose a los muchos grifos por donde manan los dineros federales.

Que sea la cabeza de una reforma informática como la que en otras entidades ya mejoró los trámites y la transparencia; no son labores fáciles o baratas y pueden costar unos 3 mil millones de pesos.

Diseñar reglas de operación que quiten a las dependencias el manejo discrecional del presupuesto.

No sólo aplicar medidas mezquinas sobre el uso de vehículos y celulares, sino encabezar un esfuerzo mayor hacia una reforma administrativa que elimine secretarías y dependencias inútiles o duplicadas, que acabe con las costumbres onerosas como tener secretarios particulares hasta para los funcionarios menores.

Y, claro, que Finanzas haga valer su autoridad para cortar por ambos extremos el chorizo de la corrupción: los moches a la hora de contratar obras y servicios, y volver a pedirlos a cambio de entregar los cheques.

 

jvillega@rocketmail.com