A Rajatabla

Contra las despensas

Se puede evidenciar que fueron los priistas los que institucionalizaron la compra de los votos a punta de despensas, dádivas y programas asistenciales.

Pero los panistas, apenas llegaron al poder, se sumaron a la práctica nefasta. Y compiten en la compra de los votos a punta de despensas, nóminas y corrupción de los líderes de las colonias.

Por cada candado que inventa la autoridad electoral, los políticos hallan la fisura para colar sus prácticas perversas.

Hay una reflexión que eluden los ciudadanos más prósperos: ¿A quién se castigaría si se reprimen los repartos?

No a los políticos, que ya hallarían estrategias para seguir buscando el voto mercenario.

Permanecería la necesidad dolorosa de quienes aceptan y buscan las despensas, las láminas y los blocks, las cobijas y las mochilas.

Somos un pueblo de pedigüeños. Pero también de menesterosos. Culpa de los políticos, pero también de una sociedad y un sistema inequitativos, indiferentes a la miseria en torno.

Los partidos se van a quedar con sus camiones cargados de despensas y cobijas cuando lleguen a barrios donde sus familias tengan empleo, comodidades y alimentos sobre la mesa.

Más que cruzadas sociales contra las prácticas irregulares, necesitamos promover el blindaje social que proporcionan familias con los mínimos de bienestar.

jvillega@rocketmail.com