A Rajatabla

Las derrotas del PRI

A los priistas les apremia indagar por qué en los últimos 20 años sólo han podido ganar la alcaldía de Monterrey una sola vez.

Sobre todo, por qué pudieron llegar a la alcaldía Madero, Larrazabal y Margarita, pasando por encima de Abel Guerra (dos veces) y Felipe Enríquez, dos políticos veteranos, expertos en promoción electoral y apoyados en vastos recursos económicos.

El duelo entre Abel y Larrazabal fue parejo, de maña y músculo, donde ganó el más joven, el que tenía entonces menos cola.

Pero a Madero y a Margarita los menospreciaron sus adversarios priistas. Los dieron por automáticamente derrotados desde el primer día de campaña. Por “inexpertos”, por “ingenuos”.

No percibieron Abel ni Enríquez, que el PAN se les había metido ya hasta la cocina en el tradicional bastión electoral del PRI, en las colonias populares. Y que los PAC movilizan a los vecinos en colonias de clase media.

En veinte años, sólo Ricardo Canavati pudo descifrar esa nueva realidad política de Monterrey, para ganarles una única alcaldía priista.

Ya aprendió la lección regia el PRI. Por eso ahora llega Aldo Fasci a resucitar las estructuras colapsadas, a tomar en serio a los panistas, recordando que en 2012 casi derrota al poderoso Larrazabal en la elección federal.

Con inteligencia, Aldo sabe que el adversario es el PAN, no tanto Margarita, por eso rehúsa agarrarla de piñata.