A Rajatabla

¿Quién decide?

Ya están emplazados los aspirantes a la gubernatura, atenidos a sus méritos y agarraderas. Pero, priistas y panistas siguen en suspenso a la espera que se defina quién será el gran elector.

En el PAN, con los mandos nacionales empantanados en una guerra fratricida, la decisión sobre Nuevo León depende si Madero saldrá fortalecido como para negociar con los casineros la candidatura y los apoyos financieros para Margarita Arellanes.

O si un triunfo apurado en la lucha por la dirigencia nacional lo deja tan debilitado como para tener que abrir el abanico local, lo que abre oportunidades para Ugo Ruiz, Mauricio Fernández o Felipe de Jesús Cantú.

En el PRI, en tanto, todo sigue sujeto a que primero se decida si Rodrigo Medina tendrá un papel protagónico o uno de reparto en la decisión.

Hay quienes insisten en que Medina sólo verá pasar la caravana, porque la decisión la tomará exclusivamente Peña Nieto, lo que favorece a los aspirantes que pican piedra en Ciudad de México.

Pero en las últimas semanas ha tomado fuerza la versión de que el Presidente sí tomará la decisión, pero lo hará a partir de una terna propuesta por el gobernador, lo que mejora las posibilidades de los gallos de su corral.

La aclaración sobre ese punto allanará el camino, ya de Cristina Díaz, ya de Federico Vargas o el de cualquier otro de los que suenan, incluyendo a Pedro Pablo Treviño, Héctor Gutiérrez, Aurora Cavazos o Adrián de la Garza.